Cultura Cubana
Adolfo Dollero
Matanzas
Agricultura, comercio, industrias
(Ligero bosquejo de su evolución desde el siglo XVIII hasta 1919)
Los obreros ganaban muy poco y no se conocían las huelgas.
La vida era muy barata. Recuerdo haberme fijado en el precio de la carne de puerco, allá por el año de 1739.
¡Dos libras y media valían un real!
Los médicos no podían cobrar más que dos reales por cada visita en la ciudad y un peso por cada legua de camino, en las afueras de la población. (Cabildo del 18 de Enero de 1754.)
Sin embargo se jugaba bastante, y Juan de la Coba en 28 de enero de 1746 obtuvo el monopolio del juego.
Afortunadamente por esos años felices, no se conocían todavía los abogados en Matanzas: fue solamente en 1805 cuando el primero presentó al Ayuntamiento su título.
Era el Ldo. D. Juan de Arredondo y Santalices.
Pero si hacia la mitad del siglo XVIII aún no había abogados, había ya un Contador Judicial y de hipotecas: el primero lo fue D. Francisco de Amoedo, cuyo título llevaba la fecha del 14 de septiembre de 1747.
Los datos acerca de los ingenios existentes hacia el fin del siglo XVIII, tienen muchas discrepancias según los diferentes cronistas, y yo no estoy en aptitud de saber quién tenga la razón en esas varías aseveraciones.
He aquí algunos, entresacados del informe que Francisco de Jimeno publicó el año de 1883.
Figuran en él un gran número de Ingenios, pero hay que tener en cuenta que antaño se daba este nombre a pequeñas moliendas de caña, muy diferentes de los grandes Centrales provistos de maquinaria perfecta y costosa.







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