EL ESCAMBRAY Y LOS PUEBLOS CAUTIVOS DE FIDEL CASTRO

Written by Alvaro Alvarez

10 de marzo de 2026

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

Se conoce como El Escambray a una zona en la provincia de Las Villas (actualmente Sancti Espíritus, Villa Clara y Cienfuegos). Las montañas del Escambray con una extensión de unos 80 kilómetros de este a oeste y 80 kilómetros de norte a sur (una zona de 6,400 km²)

Su pico más alto, el Pico San Juan, se eleva a 960 m (3,150 pies) sobre el nivel del mar. La cordillera del Escambray está dividida en dos secciones por el Río Agabama. 

La parte occidental se denomina Sierra de Guamuhaya y la parte oriental, que se eleva entre Trinidad y Sancti Spíritus, es mejor conocida como Sierra de Sancti Spíritus. Después del Pico San Juan, los puntos más altos son Caballete de Casas, Gavilanes, Loma de Banao, Caja de Agua y Pico Tuerto. Topes de Collantes es una reserva natural establecida en las cordilleras sureste del Escambray, que protege y exhibe cuevas, ríos, cascadas y cañones. El Valle de los Ingenios se desarrolla al pie sureste de las montañas.

Los continuos ataques de los independentistas cubanos a las fuerzas gubernamentales españolas y la dificultad de estas de solo poder defender las grandes ciudades, hizo que en febrero de 1896 Valeriano Weyler (1838-1930) lanzara su Reconcentración, para quitarle apoyo al Ejército Mambí. 

Es difícil determinar con certeza la cantidad de personas reagrupadas como consecuencia de las órdenes dictadas por Weyler. Se estima que para diciembre de 1896 unos 400,000 cubanos no combatientes se catalogaban como reconcentrados en lugares escogidos o no con ese objetivo. La medida creó una situación compleja al no poder suministrar alimentos a estas poblaciones con graves condiciones de insalubridad, que experimentaron hambrunas y epidemias y se calcula que se dejó morir a muchos miles de cubanos en dichos campos de concentración.

El número de personas que murieron por la carencia de los más elementales medios de subsistencia como falta de higiene, mala alimentación, vestuario, alojamiento, etc. Se calcula entre 750,000 y 1 Millón de campesinos, cifras más conservadoras las sitúan en unos 300,000.

Las investigaciones no hacen referencia a las condiciones de salud en las que quedaron los sobrevivientes y a los daños generales causados a la economía. La parte oriental del país no padeció toda la virulencia de esta brutal política porque los españoles no ejercían tanto control sobre ellos.

La Reconcentración se acabó en marzo de 1898, cinco meses antes del fin de la guerra de Independencia.

Weiler murió en Madrid en 1930 a los 92 años. Su imitador Fidel Castro murió de 90 años.

En 1957 y 1958 hubo 3 grupos de alzados contra Batista en El Escambray, según la propaganda Batista era malo, pero Batista no actuó contra los campesinos como Weyler y Fidel Castro.

Estos tres grupos fueron:

La Columna 8 Ciro Redondo (26 de Julio) de Ernesto Guevara que fijó su comandancia en 1958 en Manacas Ransola a 17 km al S.E. de Fomento en El Escambray.

El Directorio Revolucionario 13 de marzo de Rolando Cubela y Faure Chomón tenía su comandancia en Dos Arroyos, cerca de Fomento en El Escambray.

El Segundo Frente Nacional del Escambray de Eloy Gutiérrez Menoyo, William Morgan, Jesús Carreras, Max Lesnik, Armando Fleites y Lázaro Artola tenía su comandancia en El Pedrero, a 15 km al S.E. de Fomento en El Escambray.

A principios del 1960, Pedro Rodríguez, de profesión carnicero, formó una pequeña guerrilla compuesta por ex militares del ejército constitucional, se alzaron en armas en las montañas del Escambray. En uno de los encuentros con las tropas del ejército, en la finca Can Can, Rodríguez fue ametrallado por la espalda, siendo el primer mártir guerrillero muerto en El Escambray por liberarnos de la opresión castro comunista. Los sobrevivientes de la guerrilla lograron escapar, pudiendo integrarse a las otras guerrillas que ya comenzaban a formarse.

Aunque también los hubo exmilitares del ejército de Batista, antiguos colaboradores del propio Castro, estudiantes y trabajadores normales.

Osvaldo Ramírez, el exsoldado del Ejército Rebelde, se le asignó la jefatura de todas las guerrillas del Escambray. Ramírez fue el único alzado que Fidel Castro le ofreció una amnistía si deponía las armas, Ramírez invitó a Castro al Escambray, pero éste, no respondió.

Víctor (Chiche) Gámez, Zoila Águila Almeida, muy joven se alzó en el Escambray, fue conocida como La Niña del Escambray, 

Luis Santana Gallardo, conocido como Luis Vargas, estuvo activo, luchando en el Escambray. Vargas, un mulato alto de estatura, (ex oficial del Ejército Rebelde) dormía con la ropa puesta y las botas desabrochadas, lo ayudó a mantenerse alzado hasta el 1965 (cinco años), cuando fue fusilado.

Los ex oficiales del Ejército Rebelde; Diosdado Mesa, Joaquín Membibre y Vicente Méndez.

El también ex miembro del Ejército Rebelde, teniente Evelio Duque, contó que de los miles de casas que había en El Escambray, 8 de cada 10 fueron quemadas por órdenes de Fidel Castro. El ejército evitaba así que los campesinos de la zona proporcionaran alimentos o ayuda de cualquier tipo a los guerrilleros.

Plinio Prieto, el MRR le facilitó la salida clandestina del país. Después de recibir entrenamiento en coordinación y comunicaciones, regresó a Cuba instalándose en las montañas del Escambray. Tiempo después fue capturado y fusilado en la primera causa del Escambray, en la Campana, Santa Clara, el 13 de octubre de 1960.

El ex capitán del Ejército Rebelde, Silesio Walsh Ríos, llegó a ser Jefe de Guerrilla en El Escambray, fusilado en la primera causa del Escambray, en La Campana, el 13 de octubre de 1960. Eusebio Peñalver Mazorra, que había pertenecido a la Columna # 8 del Che Guevara, fue condenado a 30 años.

En los primeros meses de 1960, el ex oficial en la lucha contra Batista, Edel Montiel, renunció al puesto de director del Hospital de Topes de Collantes, para organizar una guerrilla logrando alzarse en El Escambray.

Víctor Nazco, Luis Manuel Martín Santana, Ezequiel Gómez Castro, Humberto Basulto. En 1960, el excapitán del Ejército Rebelde, Porfirio Reemberto Ramírez (El Negro Ramírez) Ángel del Sol y José Palomino Colón, Zacarías López, Juan Felipe Castro, Ismael (Látigo Negro) Heredia, Víctor (Chiche) Gámez, Ismael Rojas, Edgar Cajigas y Emiliano Cárdenas, Carlos Duque, el teniente Yeras, Nando Lima, Tomás San Gil, Congo Pacheco, Julio Emilio Carretero, Benjamín y Blas Tardío, Rigoberto Tartabul, Maro Borges, Pedro González, José (Cheíto) León, Porfirio Guillén, Onirio Nerín Sánchez Infante, Luis Vargas, Miguel Antas, Ramón González, Víctor del Castillo, Luis Pérez, Laureano Santos, Luis Santa Teresa Pérez, Alberto del Cueto de la Portilla, Eduardo Peraza Rodríguez, Rigoberto Acosta (El Cuero Abreu), Milagros Gil Morales, Ramón Fernández Álvarez, Rogelio Delgado Bordón, Aldo Alcántara, Enrique Calvo Vera, Pablo Abreu Perdomo, Florencio Roque del Pino, Hugo Roque del Pino, Máximo Eloy Calcines, Ismael Olivera, Luis Lara Crespo y Enrique García Álvarez. Estos fueron algunos de los alzados más conocidos. 

A finales de diciembre de 1960, hasta principios de marzo de 1961, las milicias castristas movilizaron a 60,000 hombres distribuidos en 80 batallones para la “Primera Limpia del Escambray, para acabar con los 600 alzados que había entonces malamente armados. 

Además, de la ofensiva militar contra los alzados, comenzó en 1960 una ofensiva contra los campesinos que vivían en El Escambray, los sacaron de sus casas y propiedades para evitar que ayudaran a los guerrilleros anticastristas. Enviaron a las mujeres y niños a Miramar y los hombres a Sandino, cerca de Guane en Pinar del Río. Luego que ellos mismos construyeron unos 300 apartamentos fue que llevaron a las mujeres y niños de Miramar para que estuvieran junto a sus esposos.

Nunca los llevaron frente a un tribunal, ni los acusaron formalmente, solamente por capricho de Fidel Castro.

Al finalizar la Primera Limpia del Escambray, los alzados habían sido reducidos a no más de 200 hombres, Osvaldo Ramírez con casi la mayoría de sus hombres había sobrevivido, dividiendo a su tropa en guerrillas de entre 9 y 12 combatientes.

En marzo de 1961, cuando se produjo La Segunda Limpia el régimen desplegó 90,000 efectivos.

Las milicias se estacionaron en pelotones en todas las fincas privadas, para evitar que los alzados tuvieran provisiones, vigilaban todos los caminos y carreteras que conducían o salían del Escambray. Para quebrantar la ayuda que los alzados recibían de los campesinos de la zona, Fidel Castro, desalojó a miles de familias de sus casas, llevadas en trenes a lugares tan remotos como Sandino, en Pinar del Rio. Muchos bohíos de familiares de los alzados fueron quemados por la milicia e incluso mataron caballos, burros y recogían animales que pudiesen ser de utilidad para los alzados. Un mapa de la zona de operaciones fue dividido en cuadrantes, a cada cuadrante se le asignaron cinco batallones para operar en forma de peine para buscar a los alzados, cuando los alzados eran localizados, se les rodeaban haciendo triple cercos, rodeando a los alzados en tres anillos, para que no quedara la posibilidad de escape, en ocasiones con más estrategia, realizaban un cerco proletario, en el cual, cada batallón de milicianos pegaban hombro con hombro, peinando un campo lentamente si quedar casi espacio para escapar.

Los alzados eran en su mayoría hombres de campo, con capacidad de combate, puesto que la mayoría eran viejos veteranos en la lucha contra Batista, valientes guajiros dispuestos a todo, en su mayoría, los milicianos eran reclutados a la fuerza, sin experiencia militar, mientras los alzados eran todos voluntarios, luchaban por principios y convencidos de su lucha.

Los alzados rodeados por los triple cercos solo tenían dos salidas: la primera era romper el cerco por arriba, combatiendo, tratando de cruzar los anillos antes que los cercos lograran cerrarse. La otra opción era romper el cerco por abajo, fraccionando la guerrilla en pequeños grupos, escondiéndose en las maniguas, cuevas y esperar pacientemente días sin moverse hasta que las tropas se retiraran. 

Hubo combates en Arroyo Malo, Jorobada, Cuatro Vientos, Llanadas de Gómez, Guanacabuya, Central Santa Isabel, Cerco del 38, La Botella, El Jobero, Matas de Café, Pico Tuerto, San Blas, San Ambrosio, El Dátil, Topes de Collantes, Finca la Felicidad y otros lugares.

Dada la magnitud de la contienda fue poco menos que una guerra civil lo que aconteció entre 1959-1965. La propia prensa oficialista se ha visto obligada a reflejar el alcance de las acciones. Así, el periódico Granma, en su edición del 12 de abril de 2006, dio a conocer que en ese periodo hubo 299 bandas de alzados en las seis provincias del país, con un total de 3,995 combatientes anticastristas. En El Escambray, operaron 168 bandas y alrededor de 2,000 alzados.  

El 13 de julio de 1963, un pelotón de fusilamiento en el pueblo de La Ceiba, en Las Villas, ejecutó a 19 alzados que habían sido capturados y mantenidos en la cárcel durante casi dos años, pero nunca juzgados, según varios relatos publicados.

El 25 de mayo de 1964, en la finca Jabira, murió en combate un valiente de 22 años que había ajusticiado al miserable traidor Alberto Delgado que a tantos delató, su nombre José León Jiménez (Cheíto) el último comandante de las guerrillas del Escambray. Y junto a él cayeron: Sergio Pérez Miranda, Mario Pisch Cadalso y Lorenzo Santana Duardo. Se había alzado en 1961.

En diciembre de 1964, en la finca La Panchita, cerca de Fomento, cayó en combate el jefe guerrillero Mumo Cabrera y a Valerio Montenegro, Diosdado Espinosa y Julio Nerey Marchenl después de capturados, los fusilaron. 

En el 1965 las autoridades capturaron a José Rebozo que había estado alzado desde 1960 y unos días después ejecutaron a Luis Vargas el jefe guerrillero que por más años combatió en El Escambray.

En septiembre de 1960, el comandante comunista jefe de las operaciones del Escambray, Félix Torres, por las órdenes recibidas de Fidel Castro, ordenó el primer desplazamiento forzoso de los campesinos en el Escambray, teniendo que abandonar sus viviendas y propiedades. Fueron llevados a la finca Sin Nombre entre Santa Clara y Cifuentes y encerrados en barracones y en casas de fertilizantes. En 1963 repitieron los desplazamientos para disminuir el apoyo que recibían los alzados de la zona. Se calcula en 500 familias las que fueron desplazadas. Las mujeres y los niños fueron llevados a la barriada de Miramar. Los hombres fueron alojados primeramente en campos de concentración en La Sierrita, La Campana y El Condado para luego trasladarlos en las prisiones Sandino 1, Sandino 2 y Sandino 3, en la región de Guane en la provincia pinareña. Entre 1963 y 1964 fueron miles los prisioneros entre hombres y mujeres que se llevaron de sus casas y propiedades en la zona del Escambray.

Luego que acabaron con todas las fuerzas combativas que quedaban dispersas en las montañas del Escambray. Comenzaron entonces a implementarse la segunda etapa de la estrategia gubernamental, que consistía en desalojar a todos los pobladores de la zona para evitar nuevos apoyos campesinos a futuros alzados.

En realidad, todos los pobladores de la zona sospechosos de brindarles comida y agua a los alzados fueron sacados por la fuerza de sus lugares de residencia, lo que incluyó la separación de las familias. Las mujeres y los niños fueron enviados a Miramar en La Habana, mientras que a los hombres los mandaron a la inhóspita península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la provincia de Pinar de Río, para erigir allí, en medio de duras condiciones de trabajo, un nuevo poblado al que denominaron Sandino. Y después fueron obligados a quedarse a vivir en esa zona.

De esa manera los cubanos conocieron de una nueva política de reconcentración de la población, parecida a la aplicada por el capitán general Valeriano Weyler para tratar de contener a los mambises en el siglo XIX. Lo más triste del caso fue que esta vez la reconcentración fue puesta en práctica por Fidel Castro contra su propio pueblo. 

De manera que vecinos de Trinidad, Fomento, Condado, Güinía de Miranda, La Moza, Mataguá, Manicaragua, Báez, La Lima, Cumanayagua, Barajagua, El Nicho, Macagua y Jibacoa, entre otros, se vieron envueltos en la operación de limpieza donde ellos eran como la basura que debía eliminarse.

A continuación, los testimonios de algunas de las personas que fueron sacadas por la fuerza de sus hogares y llevadas a sitios muy lejanos.

En 1970 estando yo trabajando en una arrocera entre La Teresa y Palo Alto, a unos 40 km al S. O. de la ciudad de Ciego de Ávila conocí a dos jóvenes hermanos, que tendrían alrededor de 15 años y vivían en un pueblo cautivo cercano junto a otras 35 familias y me contaron que no podían salir del pueblo sin un permiso previo, solamente podían ir a trabajar y regresar porque estaban presos territorialmente, sin ningún juicio previo o sea porque al comandante en Jefe le salía de sus testículos. Ellos habían venido de Miramar donde estuvieron con su madre y su padre estuvo en Sandino.

Las casas en Miramar eran de familias que habían partido al exilio y a veces en una casa lograban ubicar hasta 60 personas.

Fredesvinda Hernández Méndez (Fredes), de Los Quemados, municipio de Manicaragua, fue una de las víctimas de los pueblos cautivos, no sólo por su religión (Testigo de Jehová) sino por haberse casado con el hijo de un colaborador de los insurgentes en aquella zona montañosa. Su suegro, Heriberto Hernández Quesada, poseía una finca cafetalera ubicada en las estribaciones del Escambray, en Güinía de Miranda. El DSE ó G-2 lo tenía como colaborador de la guerrilla que operó en la localidad entre los años 1960-63. Les brindaba alimentos y les permitía dormir en sus tierras. En varias ocasiones fue detenido por el DSE, sometido a interrogatorio y acusado de enemigo de la revolución.

El 15 de diciembre de 1971, la policía citó a Heriberto junto a cientos de campesinos que, como él, habían apoyado a los grupos armados opuestos al régimen, en el estadio deportivo de Santa Clara. El discurso fue breve y directo: Los vamos a trasladar hacia otras provincias por ser ustedes personas desafectas a la revolución. Ustedes no merecen ni el aire que respiran. Jamás podrán regresar a la provincia. Lo que ustedes van a sufrir a partir de este momento, lo sufrirán sus hijos y nietos, los hijos de sus nietos. De inmediato, los montaron en un tren cuyos vagones habían sido convertidos en pequeñas prisiones móviles y bajo fuerte custodia militar hacia los pueblos cautivos.

El viaje duró 36 horas, no comieron nada durante el trayecto. Unos llegaron a Sandino, otros a Briones Montoto, un tercer grupo pasó para Ramón López Peña, en San Cristóbal, todos en Pinar del Río. A los demás los enviaron para Miraflores, en la provincia Camagüey. Los viajes se sucedieron unos tras otros hasta que no quedó ni un campesino sin ser desplazado de su lugar de origen.

Al día siguiente del traslado vinieron funcionarios del gobierno a las demás fincas implicadas y les expropiaron (robaron) todos los bienes: tierras, equipos, cosechas, animales, cuentas bancarias, etc.

Daysi Ventura Mainegra González y su esposo vivían en su finca Las Trampas cuando en junio de 1960 llegaron a su casa los comandantes comunistas Félix Torres y Anastasio Castañeda, acompañados de otros militares. Sin preámbulos les anunciaron que desde ese momento estaban confiscadas sus propiedades porque iban a operar militarmente en las montañas en contra de los grupos de alzados.

Torres dijo: “Ustedes son colaboradores de ellos. Tienen que salir de aquí en breve. Adonde vayan no es nuestro problema”.

Dejaron a dos militares hasta que llegara el interventor y antes de marcharse, Félix Torres se volvió a su esposo y le dijo: “Si algo le ocurre a estos dos hombres lo pagarás con tu vida”.

Romelia García Rodríguez tenía 11 años cuando los alzados operaban en la zona de Guacimal en El Escambray donde su padre tenía su finca, su hermano Raúl estaba alzado con la guerrilla de Maro Borges. Raúl fue herido en las piernas el 15 de agosto de 1963, luego fue condenado (pero pudo salir de Cuba).

Unos días después cercaron su casa y empezó un tiroteo, entraron a la casa y se llevaron a su padre Policarpo García preso para Santa Clara y a su hermano de 14 años para El Condado.

Murieron 8 guerrilleros y muchos milicianos, pero ella nunca supo cuántos. Su madre y ella estuvieron 3 días cercados sin poder salir ni al patio de su casa a buscar agua.

Las auras empezaron a comerse a los alzados muertos porque los dejaron tirados allí. Luego supieron que Chichi Cárdenas y Juanito Meneses que vivían a 500 metros de ellos fueron los dos chivatos que traicionaron a Maro Borges.

Rosa la esposa de Cárdenas estaba en su casa y murió de un disparo en el corazón.

El 17 de agosto de 1963 las sacaron a ellas dos de su casa y se las llevaron para Miramar para una casa en la calle 22 #308 entre 3ª y 5ª Avenida para vivir junto a otras 56 personas.

 Por cierto, les daban clases políticas para tratar de adoctrinarlos. A los 3 años el 4 de septiembre de 1966 les dijeron que al siguiente día los llevarían para el Central Morón en Pina (actual Ciro Redondo) donde en el antiguo campo de golf habían construido 50 casas, 25 para familias comunista y las otras para los desplazados del Escambray. 

Su padre fue llevado junto con otros 24 desde Sandino.

Según Romelia con ellos cerraron el Plan Escambray en Miramar después de 3 años, por allí habían pasado 1,500 familias de diferentes provincias que, aunque le decían Plan Escambray los había de Pinar del Río, Matanzas, Las Villas y Camagüey. Ella estima en 200 las mansiones utilizadas. 

Gracias a una familia de Pina que los ayudó con alimentos, pudieron comer los primeros días.

En la casa detrás de la de ellos vivían Pura y Anselmo, dos espías comunistas rabiosos, que se pasaban la vida oyendo lo que ellos hablaban dentro de su casa.

Arsenio Siverio y su esposa Pilar vivían en una finca en la zona de Fomento fue desplazado en 1963 por ayudar a los alzados. Trasladado primeramente hacia Sandino y después para Briones Montoto. Su hija Yunia nació allí y su hija mayor Yusel llegó allí con 3 años. Pudieron salir de Cuba en 1996.

Norberto Esquivel y su esposa Consuelo eran de Fomento, donde nació y vivió siempre.

Por ser considerado enemigo de la revolución, fue uno de los miles a quienes montaron en un tren militar y trasladaron a Sandino y luego a Briones Montoto. Allí vivió, como los demás, prácticamente en cautiverio.

Como no había sido sometido a juicio, no aparecía como preso político para poder salir del país.

Gracias a que guardaba el pase que le dieron al principio para poder ver a su familia pudieron salir para España en marzo de 1980. Ahora los Esquivel tienen ese pase enmarcado en la sala de su hogar.

Según investigación realizada por el arquitecto expreso político y luego sacerdote franciscano fallecido en 2018, Salvador Subirats Turró, el régimen fundó con millares de desplazados a la fuerza al menos 21 pueblos cautivos.

En 1977 tuvo lugar otro desplazamiento, casi 12 años después de haber terminado la lucha guerrillera en las montañas del Escambray. 

Aunque no he logrado obtener la relación de todos los pueblos cautivos en la provincia de Camagüey, solamente sabemos de estos, pero hubo muchos más: Mangalarga (por Cunagua), Pina, Las Carolinas, La Loma, Santa Ana, Corea, Miraflores, La Teresa, Gaspar, Cacahual, Peonía, Imías y Maisí (en la Sierra de Cubitas), Mamanantuavo, Central Elia, Las Clavellinas y Senado.

En Pinar del Río: Sandino 1, Sandino 2 y Sandino 3, Antonio Briones Montoto, Ramón López Peña y Piti Fajardo.

En la provincia de Oriente: Algodones (en San Germán)

Nunca pudieron regresar a sus tierras en El Escambray, algunos lo intentaron, pero no pudieron lograrlo porque los volvieron a sacar a la fuerza.

En realidad, no se publicaron las cifras oficiales, pero se calcula entre 2,500 y 3,000 los campesinos que fueron desterrados y llevados para estos pueblos cautivos. De manera que las víctimas totales de este holocausto pudiesen ascender a 10,000 en cifras redondas.

Pedro Corzo y Wenceslao Cruz (Instituto de la Memoria Histórica) hicieron el documental, Desplazados y Pueblos Cautivos donde aparecen 23 testimonios de alzados, desplazados y niños cautivos.

Los Alzados son: Diego Francisco Talavera y Raúl García Rodríguez.

Los Desplazados: Antonio Artiles, Pilar Barroso, Berta Lina Gutiérrez, Aristides Machado, Ramón Valle Casimiro, Consuelo Fernández, Francisco Valdés Rodríguez, Facundo Arbolaez y José Fernández Vera.

Los Niños Cautivos: Derbis Fernández Santos, Idel Lara, José Ramón Reyes, Leivi Díaz, Ramón Meneses Negrín, Luis Rodríguez San Román y Rolando García Rodríguez.

Las Niñas Cautivas: Reina Valle Upierre, Elis Fernández, Nela Rodríguez San Roman y Romelia García Rodríguez (hermana del alzado Raúl y del niño Rolando).

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