Su nombre verdadero era Berta Ilizástegui Dupuy, pero la conocemos mediante su nombre artístico, Bertha Dupuy, nacida el 12 de octubre de 1932 en el poblado de Jamaica, situado a 9 km al NE de la ciudad de Guantánamo, provincia de Oriente (otros dicen que nació en Río Seco en la costa sur y cerca de la punta de Maisí y en 1933).
Siempre dijo que no olvidaba su debut en La Corte Infantil de la radioemisora guantanamera CMKH. A partir de ahí ella y su familia sabían que su don debería ser desarrollado.
Durante dos años tomó clases de canto con la profesora Clara Creagh, lo que la transformó en toda una potencial figura de la canción, puesto, que además de contar con las cualidades histriónicas normales en una candidata a convertirse en una bien definida cantante, igualmente tenía la formación académica indispensable para abrirse paso en la carrera musical que había escogido.
Bertha Dupuy siguió con su naciente vocación haciendo vida artística de forma esporádica, hasta que llegó a formar parte del coro del Instituto de Segunda Enseñanza de Guantánamo.
Luego encontró guía y tutela en la compositora y cantante habanera Isolina Carrillo (1907-1996), la gran pianista y pedagoga.
Fue así como empezó a darse a conocer y a hacerse sentir como intérprete del bolero, luego de ya casi consolidada su carrera, en 1956 con el acompañamiento de Isolina Carrillo al piano, cuando triunfó en el Programa de José Antonio Alonso, en CMQ TV. este era como una especie de termómetro para calibrar las aptitudes de quienes pretendían abrazar la música como forma de vivir y quien la apoyó decididamente al calibrar su calidad.
Sin duda alguna, La Estrella Naciente que más brilló al salir del programa fue Bertha Dupuy, entrando al grupo de boleristas integrado por Olga Guillot, Elena Burke, Blanca Rosa Gil, La Lupe y otras que se disputaban el trono de las cancioneras.
La bella chica oriental se había preparado muy bien y de manera integral, hasta recibió clases de inglés, francés e italiano, lo que la colocó en franca ventaja para interpretar canciones no solo de autores de habla hispana, sino también del repertorio internacional.
Con una discreta presencia en la radio, tras su debut televisivo, donde primero triunfó fue en el cabaré Tropicana en mayo de 1958, cuando Rodney la incluyó en su espectáculo Diosas de Carne y Canto.
La prensa comenzó a hablar de la exquisitez y ternura de su voz. Su primer gran éxito lo alcanzó meses después en ese escenario, con la canción Temptation, que interpretó como parte del elenco de la revista musical, Luisa Fernanda en Chemise.
Catalogada como la nueva revelación, Bertha se convirtió en estrella del cabaré Tropicana, permaneciendo en los sucesivos espectáculos Su Majestad la Prensa y Rumbo al Waldorf, con el elenco de Tropicana. Este espectáculo viajó en noviembre de 1958 a Nueva York para presentarse en el famoso hotel Waldorf Astoria.
La noche del preestreno en Tropicana del espectáculo Rumbo al Waldorf donde Bertha Dupuy interpretaría la famosa canción de Ernesto Lecuona, Estás en mi Corazón.
En aquél mismo año el espectáculo se presentaría en el Waldorf y todos querían estar presentes, la prensa, los amigos y toda la fauna nocturna de La Habana, el cabaré estaba a lleno total. La orquesta ya estaba tocando las notas introductorias con un gran arreglo hecho especialmente para la abertura del espectáculo, todo a punto para el comienzo, pero Bertha Dupuy no aparecía.
María Teresa Tolón (1934-2011) que era muy disciplinada ya estaba vestida y maquillada media hora antes del comienzo. Estaba muy cerca de la pista y oteaba curiosa al público a través de la cortina porque se había congregado la flor crema y nata de la farándula habanera.
Rodney, siempre de cigarro en la mano, caminaba nervioso de un lado a otro. Estaban prontas las parejas de bailarines, las modelos, la orquesta ya había comenzado y solo faltaba La Dupuy.
Los asistentes corrían de un lado buscándola, la orquesta finalizaba magistralmente la gran introducción y Bertha que no aparecía. Diestro, el maestro repitió la introducción una vez más. De repente se oyó la voz de la vestuarista de las figuras, Roderico, Bertha no puede salir se le rompió el zipper y no se puede quitar el vestido vamos a tener que cortar el programa.
Rodney sudaba y miraba en todas direcciones ya casi al borde del desespero, entonces miró fijo a La Tolón y le dijo: “Sal tú”. Ella lo miró incrédula y balbució: “Pero Roderico, yo no”, “¡Qué salgas tu coño!” le repitió Rodney. La realidad era que ella no conocía bien la letra y hasta el arreglo era para otro registro de voz porque Bertha Dupuy era una cancionera y María Teresa Tolón, una soprano lírica. Rodney por respuesta la empujó a la boca del escenario y La Tolón apareció en la pista de repente, impelida por el coreógrafo. Ella interpretó una inolvidable e inenarrable, Estás en mi Corazón con letra de una noche, de María Teresa Tolón. Aquello hizo historia en Tropicana y Roderico Neyra seleccionaría a La Tolón para estrella absoluta de su siguiente espectáculo. La Tolón, que tenía 24 años, salvó el preestreno, porque ya contaba con una gran experiencia de palco y era por sobre todas las cosas, una profesional.
Entre los que fueron a Nueva York con el espectáculo de Tropicana en 1958 y luego participaron en el show de Steve Allen, estaban también: Armando Romeo, al frente de la Big Band; Bobby Carcassés, Efrén Rodríguez y Sandra Taylor.
A Bertha, tras verla en Tropicana, el periodista de Show que reseñaba la próxima salida del disco de la Dupuy, fascinado afirmó: “Nos parece una cancionera-actriz, por el poder de su expresividad, la natural teatralidad que hay en sus gestos y el embrujo maravilloso de la belleza de su rostro”.
En 1958, su desempeño en Tropicana le valió para que la Asociación de la Crónica Radial e Impresa (ACRI) la eligiera la cancionera más destacada del año.
Su interpretación de Stormy Weather en la revista Bun-ki Bum durante varios meses de 1959, motivó favorables comentarios de la prensa. En mayo de ese año cesó su trabajo en Tropicana. Ya estaba lista para ir a por nuevas metas y José Pagés, gerente del sello Velvet le contrató para grabar su primer LP, que lleva su nombre como título y con arreglos de Adolfo Guzmán, quien dirige también la orquesta acompañante.
Eran 12 boleros y canciones, 3 de las cuales son de Isolina Carrillo (Increíble, Castillito de Ensueño y Cha Cha Chá sentimental); 3 temas internacionales (Mi Parlano Di Te, One Summer Night y Alguien como Tú; el bolero mexicano, Conformidad, de Vicente Garrido; 2 temas de Adolfo Guzmán (Libre de Pecado y Tú y el Viento) y los 2 boleros Anoche Aprendí, de René Touzet y Total, de Ricardo García Perdomo, del cual su versión fue de las mejores, y quizás, su mayor éxito personal.
El LP “Bertha Dupuy” se lanzó en diciembre de 1959 y fue tal la conmoción que provocó, que en febrero la casa disquera debió hacer nuevos prensajes, hasta totalizar la venta de 10,000 ejemplares, considerada una cifra récord para una cantante emergente.
De este LP, se publicó también un sencillo de 45 rpm con los temas Cha, Cha, Chá Sentimental y Libre de Pecado.
Con apenas 27 años, Bertha Dupuy se convirtió en una de las cantantes preferidas de grandes directores y compositores, como Adolfo Guzmán, quien solía acompañarla al piano en algunas presentaciones en directo.
Tras dejar Tropicana en un inexplicable cese de contrato criticado por varios medios de prensa, en febrero de 1960 se presentó con gran éxito en Caracas, Venezuela en los populares espacios televisivos El Show de Renny, en Radio Caracas TV y en el cabaré Blue Moon.
Regresó a La Habana, pero por breve tiempo pues al finalizar marzo de 1960 viajó a Puerto Rico para cumplir un ventajoso contrato en el Hotel Flamboyán.
Antes de partir, trabajó en los populares programas televisivos El Show de Alfonso Arau y en Jueves de Partagás, donde la presentaron junto a Elena Burke y Doris de la Torre, como las cantantes del momento, acompañadas por el gran compositor y pianista Frank Domínguez.
La marca Velvet no demoró en llevar de nuevo al estudio a Bertha Dupuy para grabar su segundo LP: “Toda una Vida” título del bolero de Osvaldo Farrés, esta vez acompañada de orquestas dirigidas por Adolfo Guzmán y Ernesto Duarte. Comprendía canciones y boleros de importantes compositores como Isolina Carrillo, Osvaldo Farrés, José Antonio Méndez, Rosendo Ruiz Quevedo, Pedro Vega, Piloto y Vera, y otros, además de una excelente y personal versión de Hojas Muertas.
Bertha grabó este disco en el estudio de Radio Progreso en medio de un viaje a Venezuela contratada por el promotor venezolano Jesús E. Guevara, pero lo dejó inconcluso para terminarlo al regresar de Venezuela.
En Caracas fue ovacionada como figura principal del espectáculo cubano que presentó el cabaré Pasapoga, junto al dúo de Nelia y Renée y el ballet del cubano Gustavo Roig.
En esta segunda temporada de un mes en Venezuela, la Dupuy actuó también en Televisora Nacional y en Radio Caracas TV.
Su consagración en Venezuela provocó que fuera contratada para presentarse en Lima, Perú, en el famoso Grill Bolívar y en el programa El Show del Mediodía en Pan-American TV, con excelente recepción y críticas de prensa.
A finales de octubre, tras su gran triunfo en Perú, fue a Panamá para actuar en el Panamá Hilton, y regresó después a La Habana, donde concluyó la grabación de su segundo disco.
Bertha fue seleccionada como la mejor cancionera de 1960.
En 1961 debutó como gran estrella del espectáculo Papel y Tinta, en el cabaré Copa Room del hotel Havana Riviera, junto a Bola de Nieve, Rolo Martínez, el cuarteto Los Bucaneros, la vedette Sonia Perla Gil y otros. Acompañada al piano indistintamente por sus mentores Isolina Carrillo y Adolfo Guzmán, y un grupo pequeño formado por Juanito Márquez en la guitarra, Ernesto Romeu en el bajo y Guillermo Barreto en la batería.
La Dupuy ofreció en el Salon L’Aiglón de ese mismo hotel un memorable recital en el que brilló como la gran diva que ya era. Vete de mí, That Old Black Magic, La Strada de l’amore, Ça c’est l’amour, son algunas de las canciones que se recuerdan en su voz y que nunca llegó a grabar.
Viajó a Caracas en su tercera temporada en esa ciudad; luego, en julio debutó en México para una larga temporada con el espectáculo de Rodney en el cabaré Señorial y después, a Buenos Aires para presentarse en el Canal 13 de televisión.
Luego de triunfar en México se perdió el rastro de su carrera y de su vida.
Al parecer, no regresó a Cuba y su camino artístico habría terminado abruptamente.
El 18 de agosto de 1963 fue admitida oficialmente para residir en los Estados Unidos.
Murió en Los Ángeles, el 23 de diciembre de 2007 a los 75 años.
Bertha Iliaztegui Dupuy no llegó a tener hijos propios, pero crio a dos sobrinas, hijas de su hermano Eudaldo, quien también vivía en Estados Unidos.








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