Al anunciar cambios en sus relaciones diplomáticas, el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió su cargo, dijo que no quería saber nada de Cuba ni de Nicaragua. y dejó en entredicho también sus futuros vínculos con Venezuela.
Hablando en el batallón Pichincha, ante la cúpula militar, censuró a los gobiernos totalitarios que tanto daño han hecho no solo a los pueblos, sino también a las democracias y a las libertades plenas, amenazadas ahora por el socialismo y el comunismo en Latinoamérica.
Abelardo de la Espriella advirtió tajantemente que tanto Cuba como Nicaragua representan las peores tiranías de América y aseguró que su gobierno solo mantendrá relaciones diplomáticas con naciones que respeten y hagan valer la democracia.
Abelardo de la Espriella criticó la reciente visita que hizo a La Habana su antecesor, Gustavo Petro, quien mantuvo relaciones y diálogos con Miguel Díaz-Canel y otros funcionarios del régimen comunista, con quienes conversó sobre las nuevas relaciones de Colombia con los demás países del Caribe.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que su gobierno cerrará 14 embajadas, eliminará cerca de 15 consulados y romperá relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua, como parte de una amplia reestructuración del servicio exterior.
Según explicó durante su ceremonia de posesión, las medidas buscarán reducir el gasto público y redirigir esos recursos hacia áreas como seguridad, salud, educación e infraestructura, ya que el país afronta un grave déficit fiscal debido, según afirmó, a la corrupción gubernamental del anterior mandato de Petro.
El anuncio marca un giro respecto a la política exterior del presidente saliente, Gustavo Petro, cuya administración amplió la presencia diplomática de Colombia en el exterior, manteniendo estrechas relaciones con Nicolás Maduro y Daniel Ortega, entre otros.
El nuevo presidente Abelardo de la Espriella aseguró que esta será apenas la primera fase de una revisión más amplia de la red diplomática del país, ya que su gobierno buscará romper relaciones con países que considere enemigos de la democracia.
¿Qué embajadas cerrará Colombia y qué países serán afectados?
En la primera etapa del plan, el nuevo gobierno cerrará las embajadas de Colombia en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica.
También, según De la Espriella, ordenará suspender la apertura de una embajada en Palestina, un proyecto que, según aseguró, nunca llegó a entrar en funcionamiento debido a trámites que calificó de irregulares durante el gobierno de Petro.
Abelardo de la Espriella aclaró que, excepto en los casos de Cuba y Nicaragua, el cierre de las sedes diplomáticas no implica romper relaciones con esos países. El presidente calificó a los gobiernos de La Habana y Managua como “tiranías” y sostuvo que su administración no mantendrá vínculos diplomáticos con ellos.
¿Cómo afectará el cierre de
consulados a los colombianos en el exterior?
Mientras las embajadas tienen como función principal preservar y fortalecer las relaciones entre los Estados, los consulados están orientados a brindar atención directa y servicios a los connacionales que residen en el extranjero.
El cierre de consulados implicará una disminución en la atención presencial para trámites fundamentales, entre ellos la expedición de documentos, los registros civiles, la asistencia jurídica y el acompañamiento a ciudadanos que enfrenten situaciones de emergencia o vulnerabilidad en los países donde funcionan estas representaciones. El consulado de Miami seguirá abierto.
Entre los principales afectados estarán, sin duda, los colombianos que dependen de consulados ubicados a grandes distancias.
¿Qué cambia con la nueva política exterior de Colombia?
El mandatario, durante su posesión, presentó la reforma como un esfuerzo para modernizar el servicio diplomático y reducir costos.
“Colombia necesita una diplomacia que sea moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y de la burocracia”, afirmó. También señaló que el país “no puede mantener una estructura tan costosa que no produce resultados concretos”.
Según explicó, su administración buscará consolidar representaciones diplomáticas cuando existan varias oficinas en una misma ciudad o país, como es el caso de Estados Unidos, entre otros.
Como ejemplo, mencionó que un solo embajador podría representar a Colombia ante diferentes organismos internacionales con sede en la misma capital. Además, reiteró su intención de impulsar la digitalización de los trámites consulares para que puedan realizarse en línea.
Además del cierre de embajadas y consulados, De la Espriella confirmó que abrirá una nueva embajada en Nigeria, al considerar que permitirá hacer más eficiente la presencia de Colombia en África.
También reiteró que fortalecerá las relaciones con Israel mediante la apertura de una embajada en Jerusalén, revirtiendo la decisión del gobierno de Petro de romper relaciones diplomáticas con ese país en 2024.
Congresistas estadounidenses
respaldan la decisión
Ante esta posición de Abelardo de la Espriella, congresistas norteamericanos salieron al paso. El representante republicano federal Carlos Giménez respaldó la decisión de Abelardo de romper relaciones con Nicaragua y Cuba.
“Las dictaduras no tienen cabida en nuestra región”, sostuvo Giménez.
El congresista estadounidense celebró la determinación, que entraría en vigor una vez que asumiera el poder, rompiendo así la tradición que venía manteniendo el anterior presidente, Gustavo Petro, con los gobiernos de izquierda de Suramérica.
El pronunciamiento se suma a las reacciones internacionales que ha generado la postura del mandatario frente a los dictadores Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega, a quienes ha calificado en distintas oportunidades de dictadores.
Funcionarios de Estados Unidos lanzaron también una dura advertencia contra Daniel Ortega, sosteniendo que “está recurriendo al manual de Maduro, veamos qué pasa”, luego de que este anunciara que no volverá a celebrar elecciones en su país.
El presidente señaló que esa determinación busca enviar un mensaje político sobre la defensa de la democracia en la región y marcar un giro en la política exterior colombiana frente a esos dos países, considerados por su gobierno como regímenes dictatoriales.
El respaldo de Giménez, uno de los congresistas republicanos más activos en temas relacionados con América Latina, fortaleció el apoyo que sectores políticos de Estados Unidos han expresado a la futura política exterior colombiana.
Abelardo de la Espriella agregó: “Estamos trabajando en un plan de reestructuración de consulados que nos permitirá cerrar 15 de ellos y unificar algunas embajadas. Por ejemplo, en París, Francia, tenemos embajada y consulado, por lo que el trabajo quedará en manos del embajador y cerraremos el consulado en la Unesco”.








0 comentarios