Es el diseñador de la biblioteca de Trump en Miami. ‘En Cuba hay que reconstruir todo’, dice el arquitecto Willy Bermello

Written by Germán Acero

4 de agosto de 2026

El influyente arquitecto Willy Bermello admitió que en Cuba habrá que reconstruirlo todo si, en el futuro, se pretende ayudar a la isla, ya que lugares esenciales, como las oficinas del gobierno, los hospitales y buena parte de los hoteles, presentan un avanzado deterioro estructural debido al paso del tiempo.

“No ha habido ninguna clase de mantenimiento y lo único que se observa a simple vista es que todo luce en ruinas. Sus calles están atestadas de basura y, a cada momento, se derrumban estructuras de viejos edificios en zonas céntricas”, opinó.

El profesional habló durante varios minutos en la más reciente reunión de la Cámara de Comercio Cubanoamericana, en Miami, donde expuso su visión sobre la situación actual de la isla en los ámbitos económico, social y político.

“Hay que sacar del poder al grupo GAESA y al castrismo. Solo así podremos entrar con firmeza para iniciar las labores y proyectos encaminados al rescate de la nueva Cuba”, insistió Bermello, quien reconoció que la tarea no será fácil.

GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.) es el conglomerado empresarial más poderoso de Cuba, controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Fue fundado en 1995 por Raúl Castro y controla gran parte de los sectores que generan divisas para el régimen.

“La historia de un país puede contarse a través de sus obras arquitectónicas. En Cuba, la arquitectura de la etapa republicana constituye un abanico de estilos que refleja la prosperidad de la isla, especialmente de La Habana, entre 1902 y 1958. Abarca desde las raíces coloniales españolas hasta las tendencias neoclásicas, el eclecticismo y el modernismo regional de mediados del siglo XX”, recordó como referencia para la futura reconstrucción del país.

“Yo nací en Cuba. Mi padre me enseñó muchas cosas y, siendo apenas un niño de siete años, pude apreciar la arquitectura de Manolo Gutiérrez, que me impresionó profundamente. La sede del edificio Bacardí, entre otros grandes proyectos, se levantó allí. Y la Perla de las Antillas la volveremos a hacer”, expresó.

Bermello sustentó buena parte de su intervención recordando a los grandes arquitectos que dejaron su huella en Cuba. “Ellos hicieron posible que la Perla de las Antillas y del Caribe fuera, en aquella época, una verdadera maravilla”, destacó ante empresarios e inversionistas de la Cámara de Comercio Cubanoamericana.

Manuel Gutiérrez no puede olvidarse. Fue uno de los precursores del modernismo arquitectónico latinoamericano y autor de la residencia Ingelmo, en Nuevo Vedado, galardonada en 2004 con el premio Taste of Time, otorgado por el Instituto Americano de Arquitectos (AIA) de la Florida en reconocimiento a la vigencia de sus concepciones constructivas. Un año después, el AIA volvió a distinguirlo por las edificaciones de la Universidad Católica de Villanueva.

El arquitecto Willy Bermello es también el autor del proyecto que recientemente llamó la atención en Miami: una propuesta para construir la Biblioteca Presidencial de Donald Trump.

El urbanista diseñó una torre de 319 metros de altura, con un avión real incorporado en su interior, propuesta que fue presentada al mandatario.

Como se conoce, Bermello concibió por iniciativa propia la Biblioteca Presidencial Donald Trump en Miami como un edificio de 47 pisos y 319 metros de altura. El proyecto se levantaría junto a la Torre de la Libertad, en un terreno que el Miami Dade College cedería a la Fundación Biblioteca Presidencial Trump por diez dólares simbólicos.

Fundador de la firma Bermello Ajamil & Partners, con sede en Coral Gables, presentó la propuesta sin recibir un encargo oficial y financió el diseño con recursos propios. Los planos llegaron al Despacho Oval y generaron tanto el respaldo del presidente como una cadena de demandas judiciales relacionadas con la transferencia del terreno, valorado por expertos en más de USD 66 millones.

Bermello llegó de Cuba a los nueve años y pasó por la Torre de la Libertad, edificio donde miles de exiliados cubanos recibieron asistencia migratoria entre las décadas de 1960 y 1970. Esa experiencia marcó su vida y lo convirtió en parte de la generación de exiliados que desarrolló su carrera profesional durante el auge económico y urbanístico de Miami.

El arquitecto forma parte del grupo de empresarios interesados en participar en la reconstrucción de Cuba. A lo largo de su trayectoria ha dirigido proyectos de infraestructura, transporte, turismo y desarrollo inmobiliario en el sur de la Florida y en otros mercados internacionales.

Entre sus obras más reconocidas figuran las terminales de cruceros de Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line en el Puerto de Miami, la torre del Four Seasons de Miami y desarrollos de gran escala en América Latina, el Caribe y Oriente Medio, según detalla Luciana Rivera.

Su firma ha desempeñado un papel determinante en la consolidación de Miami como una de las capitales mundiales del turismo de cruceros. Sin embargo, Bermello asegura que la biblioteca presidencial ocupa un lugar especial en su carrera.“Para mí representa mucho más que arquitectura”, afirmó.

Cómo nació la idea

Bermello no recibió ninguna invitación de la Casa Blanca. Mientras revisaba información sobre permisos de desarrollo en Trump Doral encontró el nombre del abogado cubanoamericano Félix Lasarte, a quien el equipo de Trump había encargado la búsqueda de terrenos para la futura biblioteca.

“Yo sé que al presidente le gusta mucho el oro, aunque no necesariamente es mi gusto personal”, comentó Bermello entre risas.

El arquitecto mostró la maqueta ya revisada y Trump la examinó detenidamente antes de formular una pregunta directa:

“¿Por qué debo aceptar una propiedad de tres acres en Downtown Miami cuando me han ofrecido treinta acres en Boca Ratón?”.

La respuesta de Bermello fue inmediata:

“Donde usted construya su biblioteca, la gente irá a visitarla. Pero aquí, junto a la Torre de la Libertad, Bayside y el Puerto de Miami, vendrán más personas que a cualquier otra biblioteca presidencial del país”.

El futuro complejo incluiría una réplica del Despacho Oval y salones inspirados en las propiedades del presidente. También albergaría el Air Force One desmontado, trasladado por secciones y reconstruido dentro del edificio.

Asimismo, tendría exhibiciones del helicóptero Marine One y de la limusina presidencial The Beast, un teatro para conferencias y debates, galerías permanentes y una posible escuela de políticas públicas en colaboración con el Miami Dade College. Además, incorporaría áreas comerciales, oficinas y espacios hoteleros destinados a financiar la operación del complejo.

El plan contempla convertir la calle 6 del noreste (NE 6th St) en el downtown de Miami en un corredor peatonal que conecte físicamente ambos edificios.

“La Torre de la Libertad es el museo del exilio cubano. La biblioteca sería el museo del legado de Trump”, explicó Bermello.

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