El reverendo Fermín Castañeda. ‘La Iglesia siempre apoyará todas las causas nobles que conduzcan a la libertad’

“Como Iglesia siempre estaremos dispuestos a apoyar todas las causas nobles y justas que conduzcan a la auténtica libertad y democracia de Cuba”, ratificó el reverendo Fermín Castañeda, quien en todo momento ha estado presente en las grandes decisiones del exilio cubano en Miami.

Castañeda, quien ha estado vinculado a las iglesias presbiterianas en Miami, recalcó que el pensamiento religioso siempre ha sido uno y ha estado unido a las causas de la humanidad, que como enseñó Cristo, el derecho a la libertad es único del ser cristiano desde que nace hasta que muere.

El reverendo Fermín Castañeda llamó a la comunidad a perseverar en la fe ante un escenario que describió como adverso para la causa cubana ya que la dictadura comunista lo único que ha hecho es reprimir el culto religioso y pisotear los valores católicos y humanos de los isleños.

En la misma línea, Castañeda sostuvo que cualquier proyecto futuro para la isla debe partir del fin del sistema comunista y cuestionó las contradicciones de la cúpula gobernante en La Habana respecto a los derechos eclesiásticos manteniéndose en una fe incrédula.

Al respecto, opinó también que “una Cuba nueva tiene que ser sin comunismo. La isla va a resucitar de su tumba y esto será muy pronto. Vemos a un país de comunistas en el poder que viven como capitalistas”.

“Las dictaduras han reprimido históricamente a la fe católica cuando la Iglesia ha denunciado violaciones a los derechos humanos, actúa como contrapeso político o protege a disidentes. Esta represión abarca desde el hostigamiento sistemático hasta la persecución violenta”, denunció.

Muchos pastores que aún están en Cuba profesan sus credos religiosos bajo vigilancia casi constante, obligados a informar a la policía si quieren visitar a alguien enfermo y a presentar borradores de sus sermones para su aprobación, lo cual los priva de vivir una libertad religiosa total.

Con sus cuentas bancarias a menudo congeladas o robadas, algunos enfrentan escasez de alimentos y medicinas. Un sacerdote que prefirió no ser identificado dijo que sus compañeros clérigos “están atados, sirviendo bajo la amenaza”, denunció también Castañeda.

Varios funcionarios norteamericanos como el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, han señalado que el gobierno cubano “continúa tratando de eliminar, por ejemplo, los restos que quedan de la Iglesia católica y todos los religiosos.”

“Y todo aquel que le pueda amenazar el poder a ese régimen lo ha castigado. En el pasado en una violenta represión iniciada por Fidel, varios obispos y altos jerarcas fueron sacados a la fuerza de la isla”, recordó Castañeda.

Sostuvo que tiene esperanzas de que, en el futuro, cuando vuelva la libertad a Cuba, lo primero que hay que rescatar es a esos siervos de Dios que han resistido los embates de la cruel tiranía como las Damas de Blanco quienes por años han proclamado la fe y la libertad”.

“En esta era lo que cuenta no es solo una religión católica sino la fe y la obra de todos los otros pastores evangélicos que siguen por cada rincón del mundo profesando sus ideas y experiencias para bien de la humanidad”, destacó.

“Nuestra obra en el fondo es ayudar a salvar al mundo de tanta maldad, odio y violencia, que está acabando con las juventudes que han caído en los males de los vicios y las falsas profecías que los tienen al borde de la locura”, insistió.

“Hoy por hoy estamos asistiendo hombres, mujeres y niños a los nidos religiosos, sean cuales fuesen, para oír a los pastores en sus enseñanzas geniales para guiar a la humanidad hacia otros rumbos menos peligrosos y fatídicos como los que proclaman los comunistas socialistas”, afirmó.

Armando Pomar, quien asistió a la conferencia del reverendo Castañeda, sostuvo que en verdad “este es un hombre que ha dedicado su vida a salvar a la humanidad, sobre todo, a los jóvenes que han caído en malos pasos tras separarse del seno familiar.

Pomar recalcó que uno de los grandes males en Cuba es la política del régimen de crear odios entre las comunidades religiosas decidiendo luego arremeter contra todos los jerarcas a los cuales sacó del país bajo severas amenazas.

“Profesar la fe católica en Cuba era un delito y, por eso, la mayoría de las iglesias y comunidades religiosas prácticamente desaparecieron de la isla luego de la arremetida de los dictadores contra los pastores de Dios”, enfatizó.

“Pero las persecuciones contra la Iglesia Católica tuvieron lugar también durante el pontificado del Papa Pío XII (1939-1958). Su reinado coincidió con la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), seguida del inicio de la Guerra Fría y la acelerada descolonización europea. Durante su pontificado, la Iglesia Católica sufrió persecución bajo gobiernos fascistas y comunistas”, explicó.

“La persecución nazi contra la Iglesia alcanzó su punto álgido en la Polonia ocupada. La derrota del fascismo al final de la Segunda Guerra Mundial puso fin a una serie de persecuciones, pero fortaleció la posición del comunismo en todo el mundo, intensificando otras persecuciones, especialmente en Europa del Este, la URSS y, posteriormente, la República Popular China”, enfatizó.

“La Iglesia Católica fue atacada en todos los países gobernados por comunistas y prácticamente desapareció en Albania, Bulgaria, Cuba, Yugoslavia, Rumania, la China comunista y la Unión Soviética (incluidos Estonia, Letonia y Lituania)’, sintetizó. 

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