Nuevos fármacos contra la esclerosis múltiple

Written by Libre Online

9 de junio de 2026

Los inhibidores de la BTK son medicamentos que ya se hallan en las últimas fases de investigación, con resultados muy esperanzadores para el tratamiento de los enfermos de esclerosis múltiple.

Por Purificación León 

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso central, formado por el cerebro y la médula espinal. En él, las fibras nerviosas están protegidas por una sustancia llamada mielina que “ayuda a que los mensajes viajen velozmente entre el cerebro y el resto del cuerpo. Funciona como si fuera un aislante, igual que la capa de plástico que cubre a un cable eléctrico”, explica Esclerosis Múltiple España, una asociación que reúne a personas con esclerosis múltiple, profesionales sociosanitarios, científicos, voluntarios y donantes.

El sistema inmunitario es el encargado de defender el cuerpo de los agentes que causan enfermedades, como los virus o las bacterias. Sin embargo, en el caso de la esclerosis múltiple confunde la mielina con un cuerpo extraño y lo ataca. “Esto daña la mielina y la elimina de las fibras nerviosas, ya sea de forma parcial o completa, dejando cicatrices (esclerosis). Este proceso recibe el nombre de desmielinización. De esta manera, se interrumpen los mensajes que viajan a lo largo de las fibras nerviosas: pueden disminuir en velocidad, distorsionarse o incluso no transmitirse”, señala esta entidad.

Puesto que los nervios se extienden a lo largo de todo el cuerpo, la esclerosis múltiple puede manifestarse en muchas partes del organismo y hacerlo de maneras muy diferentes. De hecho, se la conoce como la enfermedad de las mil caras. No obstante, “los síntomas más frecuentes suelen ser debilidad, fatiga, entumecimiento en el rostro o en las extremidades, problemas de visión, espasmos musculares y dificultades de coordinación y equilibrio. El dolor también es un síntoma habitual, ya que lo presentan más del 50% de los pacientes”, manifiestan los especialistas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Además de una gran variedad de síntomas, esta enfermedad también tiene diversas formas de evolución. “En algunos casos, se presenta con brotes seguidos de remisiones (esclerosis múltiple remitente recurrente), mientras que en otros sigue un curso progresivo desde el inicio (forma primaria progresiva) o comienza con brotes y más tarde se vuelve progresiva (forma secundaria progresiva)”, describen. La forma remitente recurrente es la más habitual, pues afecta a aproximadamente el 85% de las personas diagnosticadas.

Varios tipos de tratamientos

No existe cura para la esclerosis múltiple, pero sí puede tratarse. Los tratamientos actuales son de varios tipos: para los brotes, para los síntomas y también hay tratamientos modificadores de la enfermedad. 

“El uso de corticosteroides durante los brotes es el tratamiento de elección para disminuir su duración y gravedad”, detallan los facultativos de la Clínica Universidad de Navarra. En cuanto a los síntomas, se pauta tratamiento farmacológico para la rigidez, los espasmos musculares, el dolor o los trastornos psiquiátricos. 

“Existen, además, posibilidades terapéuticas de modificación del curso de la enfermedad: inmunosupresores, interferón, acetato de glatiramero (Copaxone), natalizumab o la plasmaféresis”, detallan. 

El interferón tiene propiedades antiinflamatorias, el acetato de glatiramero puede ayudar a bloquear el ataque del sistema inmune a la mielina y natalizumab es un anticuerpo monoclonal que impide que los glóbulos blancos lleguen al cerebro. Por su parte, la plasmaféresis es un procedimiento que consiste en extraer sangre del cuerpo y separar el plasma de las células sanguíneas. El plasma se sustituye por un líquido de reemplazo que se vuelve a mezclar con las células sanguíneas y se devuelve al cuerpo. El objetivo es eliminar anticuerpos, sustancias inflamatorias y otras partículas nocivas que se encuentran en el plasma.

“En los últimos años, hemos asistido a avances muy importantes en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Actualmente disponemos de muchos tratamientos modificadores de la enfermedad que ayudan a retrasar su progresión, reducir la discapacidad futura y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, el futuro del tratamiento de la esclerosis múltiple es prometedor”, manifiesta Ana Belén Caminero, coordinadora del Grupo de Estudio de Esclerosis Múltiple de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Los inhibidores de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) han arrojado resultados muy esperanzadores. La BTK es una enzima fundamental para el desarrollo, supervivencia y activación de los linfocitos B, que son las células del sistema inmune que desencadenan el ataque contra la mielina.

El Comité de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Europea del Medicamento ha recomendado recientemente la aprobación de tolebrutinib (con nombre comercial Cenrifki), desarrollado por la compañía farmacéutica Sanofi, para tratar la esclerosis múltiple secundaria progresiva cuando no haya habido brotes en los últimos dos años. Se espera que la decisión final llegue en unos meses.

Otro inhibidor de la BTK es fenebrutinib, de Roche, que ya se encuentra en las últimas fases de los ensayos clínicos y que ha mostrado resultados muy positivos para el tratamiento de pacientes con esclerosis múltiple remitente recurrente y primaria progresiva. Los especialistas de Roche explican que este fármaco actúa sobre los linfocitos B y la microglía (células inmunitarias que se encuentran dentro del cerebro). “Actuar sobre los linfocitos B ayuda a controlar la inflamación aguda que provocan los brotes, mientras que hacerlo sobre la microglía dentro del cerebro permite abordar el daño crónico que se considera responsable de la progresión de la discapacidad a largo plazo”, detallan.

“Fenebrutinib redujo de forma sustancial el número de brotes en esclerosis múltiple remitente recurrente y retrasó la progresión de la discapacidad en esclerosis múltiple primaria progresiva. Estos resultados sin precedentes sugieren que fenebrutinib podría convertirse en el estándar de tratamiento como primera terapia oral de alta eficacia para pacientes con esclerosis múltiple remitente recurrente o primaria progresiva”, señala el doctor Levi Garraway, director médico y jefe de Desarrollo Global de Productos de Roche.­

Temas similares…

0 comentarios

Enviar un comentario