¡Luz María Nananina… Aquí como todos los días!
Así le responde al secretario Manuela Cal Fariñas, la Nananina de La Tremenda Corte, que hace 84 años salió al aire por primera vez y todavía se mantiene vigente, no solamente en dos emisoras AM de Miami sino en varios países de Hispanoamérica (Colombia, Costa Rica, Perú, México, Uruguay, Guatemala y República Dominicana, entre otras).
¿Cómo puede un programa cómico mantenerse en el aire durante tantos años para una audiencia fiel?
¡Pues solamente burlándose del idioma castellano y sin decir una sola mala palabra!
La calidad de los libretos y los altos estándares de actuación del elenco, le han valido al programa hasta la fecha el calificativo de la mejor comedia radiofónica producida en Latinoamérica.
Algo singular que debería servir de “patrón de prueba” a los múltiples humoristas que nos gastamos en Miami, donde la mayoría de sus libretos están llenos de groserías.
El libretista de La Tremenda Corte era Cástor Vispo (1907-1966) originario de La Coruña, Galicia. Dejó su tierra natal a la edad de 18 años para reunirse con sus familiares que se encontraban en Cuba; por este motivo, el personaje del “gallego” se convirtió en un cliché recurrente en sus obras.
Vispo aprendió y comprendió las esencias de la cultura popular cubana de aquellos tiempos. Se identificó con la idiosincrasia, los dichos y modismos del cubano pícaro, y supo cómo volcarlos paulatinamente a través de sus personajes.
Tanto Vispo como el equipo de producción se dieron a la tarea de buscar cómicos locales para crear un espacio de corte liviano y humor blanco en 1941 (en plena Segunda Guerra Mundial), como una forma de alegrar y hacer olvidar los problemas a los habitantes de la isla. Pronto dieron con Leopoldo Fernández (Jagüey Grande 1904-Miami 1985), un talentoso comediante que ya era reconocido en espacios radiales y teatrales, así como con su inseparable amigo, Aníbal de Mar (Yateras 1908-Miami 1980), que ya había trabajado tiempo atrás con Vispo. El resto del elenco surgió de pruebas con otros cómicos menos conocidos, pero igualmente destacados.
Así, el programa inició sus transmisiones en la emisora de radio, RHC-Cadena Azul el 7 de enero de 1942, propiedad de Amado Trinidad Velasco desde el año de 1941 (RHC pertenecía a la famosa empresa cigarrera Trinidad y Hermanos).
Dirigido por Francisco (Paco) Lara durante unos años y Miguel Llao en otros, marcó una época en el tratamiento del humor en la radio cubana y de otras naciones latinoamericanas, tras iniciar sus transmisiones por la RHC-Cadena Azul y luego continuarlas a través de CMQ.
María Manuela Cal Fariñas, más conocida como Mimí Cal, nació en Regla el 12 de enero de 1900, fue una actriz y comediante cubana, conocida por su papel como “Nananina” en La Tremenda Corte.
Gracias a esta interpretación, la emisora RHC Cadena Azul la incluyó en su nómina como actriz de cuadro de comedia, con un jugoso salario. En mayo de 1947, solamente otras tres actrices de RHC Cadena Azul disfrutaban de tal exclusividad: Sol Pinelli, Marta Martínez Casado y Eva Vázquez. Entonces, cuando aún no había aparecido la televisión, los salarios de la radio se dividían drásticamente en altos y bajos, y esa diferencia era mucho más notable en las grandes emisoras; el régimen salarial que llegó a disfrutar Mimí Cal demostraba la estimación del público y de sus empleadores y la calidad de su trabajo.
Mimí Cal, desde muy pequeña, manifestó su interés por la actuación, al interpretar ante su familia pequeñas representaciones.
Debutó en 1916 con la compañía de Arquímedes Pous (1891-1926), considerado por crear e interpretar el popular personaje del negrito en el teatro vernáculo cubano; Aautor, director, maestro de escenografía, coreógrafo, bailarín, o intérprete de sus propias obras) en la cual se mantuvo hasta el fallecimiento del gran artista cienfueguero en Puerto Rico durante una intervención quirúrgica, cuando tenía 34 años.
Más adelante inició una carrera en La Habana como bailarina en los cabarés donde fue una sensación por su talento, juventud y la belleza de su cuerpo. Bailaba la rumba más atractiva, sensual y sugerente de aquella época que pronto llamó la atención, convirtiéndose en una de las sensaciones de la vida nocturna de la isla.
Desde la segunda década del siglo XX había formado con Manuel Colina (que también hacía el papel de negrito), su primer esposo, el dúo Mimi-Colina de mucha popularidad en Cuba y otros países de habla hispana. Ambos recorrieron todos los escenarios de la isla y se presentaron con éxito en México (1924) y Panamá (1931).
Ella trabajó al lado de todas las figuras del arte cubano, y para la década de los años 30 era ya muy conocida por todo el público de teatro cubano.
Ambos integraron numerosos elencos de zarzuelas y revistas musicales, razón que los hizo indispensables para distintos autores de ambas modalidades, sobre todo Ernesto Lecuona, quien los presentó en significativos estrenos suyos: El Cafetal (1929), El Batey (1929), María la O (1930), Lola Cruz (1935).
Gracias a ese reconocimiento, inició una gira por casi toda la isla, además de otros países latinoamericanos y en España, donde causó una gran impresión. A principios de la década de 1930, y después de haber fallecido Manuel Colina, conoció a Leopoldo Fernández, con quien formó pareja, tanto en la vida profesional como en la personal, con un matrimonio que duró 16 años (hasta 1958), aunque siguieron trabajando juntos después de la separación sentimental.
Durante los casi 360 programas de radio grabados entre los años 1941 y 1961, el programa de La Tremenda Corte y sus personajes principales trascendieron el onírico mundo de la radio para hacerse cotidianos elementos del lenguaje y la picaresca nacional. Los juegos de palabras de Trespatines, los consejos de salud del secretario al Señor Juez, los amores fallidos de Nananina formaban parte del imaginario popular Las voces y sus ocurrencias se hicieron partícipes de la vida cotidiana del pueblo y se quedaron dentro de su idiosincrasia.
Aprovechando la proyección que la radio le daba, Mimí Cal incursionó también en el cine en varias películas que fueron muy taquilleras. En 1945, inspirada en el éxito de La Tremenda Corte, se filmó una cinta homónima, producida por la empresa Refrescos Materva, con el mismo elenco que actuaba en el programa radial.
En 1949 participó en el filme El Vigilante Chegoya, producido por Publicidad Borbolla. Con ella estuvieron los comediantes Leopoldo Fernández, Aníbal del Mar, Rolando Ochoa y Jesús Alvariño.
Con Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar actuó en la película cubana Música, mujeres y piratas (1950) y en Cuba Canta y Baila (1951).
La más reconocida de sus cintas fue Olé Cuba, filmada en 1957. En ella volvió a compartir créditos con Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar (en los papeles de Pototo y Filomeno). La película, dirigida por Manuel de la Pedrosa, mostraba algunas características de la sociedad y la cultura cubanas de la época, con particular énfasis en la música popular. El elenco incluyó, además, a “Chino Wong”, Julito Díaz, Teté Machado y Miguel Herrera, entre otros.
A inicios de los programas televisivos, Mimí Cal participó como conductora de Detrás de la Fachada, junto a José Antonio Cepero Brito, un espacio humorístico de frecuencia semanal, con libretos de Marcos Behmaras, cuyo argumento se desarrollaba en el escenario de un gran edificio de apartamentos. El programa recreaba escenas de la vida cotidiana de los inquilinos. Mimí Cal desempeñó el rol de contrafigura, hasta que en 1957 fue contratada para trabajar en Puerto Rico; entonces fue sustituida en el espacio por Eloísa Álvarez Guedes y, posteriormente, por Consuelito Vidal.
Recuerdo cuando en 1960 yo salía del FOCSA caminando por la acera de la Calle M pasaba por el Sherezada en la misma esquina de 19 y al cruzar la calle después del solar con su gran hondonada había una casa de huéspedes y del otro lado en el segundo piso vivía Mimí Cal y yo la saludaba sentada en su mecedora y en bata de casa. Casi frente al Hotel Victoria.
En 1962, Mimí Cal se marchó del infierno comunista y en Miami su carrera artística continuó floreciendo. Trabajó con Leopoldo Fernández en el espectáculo Se Escapó el Loco con Pototo, y en otras presentaciones teatrales.
Rositica, la nieta de Aníbal de Mar, escribió este comentario sobre Mimí Cal: Ella era mi madrina de bautismo y vivió meses en nuestra casa antes de poder salir de Cuba porque mi abuelo Aníbal la quería mucho, como a Blanquita Amaro y Rita Montaner. El gran amor de su vida fue Leopoldo Fernández, pero mi abuelo no le perdonó las cosas que le hacía a mi madrina.
Cuando ella estaba en un home en Hialeah, mi abuelo la sacaba en una silla de ruedas, porque siempre se ocupó de ella hasta que falleció el 21 de mayo de 1978.
Aníbal de Mar falleció en el Hospital Jackson el 22 de febrero de 1980 a consecuencia de un Guillain-Barré.
Nananina en La Tremenda Corte decía tener una sobrina llamada Ángela Toribia, ahora sabemos que no se ocupó mucho de su tía.








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