LUIS DE LA PAZ, Especial para LIBRE
Desde California donde reside, el periodista cubano Jesús Hernández Cuéllar se vale de las redes sociales y de su plataforma contactomagazine.com, de la que es editor, reportero y articulista, para informar, analizar y opinar sobre el acontecer mundial.
Comenzó su carrera de comunicador social con la agencia internacional de noticias Efe en La Habana, en 1981. Luego continuó su labor desde San José, Costa Rica, y entre 1984 y 1990 trabajó para la misma agencia en Los Ángeles, California.
Fue editor metropolitano del diario Noticias del Mundo, Diario de Los Ángeles y La Opinión, también en Los Ángeles. En la Universidad de California (UCLA), impartió tres cursos de periodismo en español.
Su extensa carrera como periodista lo llevó a crear Contacto Magazine, revista impresa donde ha profundizado en los temas hispanos de Estados Unidos, y sobre conflictos latinoamericanos, estadounidenses e internacionales. Entrevistas exclusivas, reportajes, análisis de sucesos importantes y ensayos se recogieron en la publicación que cerró su edición impresa en el 2010, pero continúa online.
Con Jesús Hernández Cuéllar analizamos la actualidad
—La actualidad está muy fluida, con noticias importantes cada día. En poco más de tres meses del 2026, comenzaron guerras, se mediaron en otras para detenerlas, se intervino en Venezuela, Irán está bajo ataque de Estados Unidos e Israel, y una y otra vez el presidente Trump anuncia el fin del régimen cubano tal y como lo conocemos. ¿Cómo valoras este momento tan convulso?
Creo que el sentimiento es de entusiasmo en unos e irritación e incertidumbre en otros. Como tú has citado, son demasiados conflictos y muy peligrosos en muy poco tiempo. Viví otros momentos difíciles, como la crisis de los misiles, en octubre de 1962. La Guerra Fría no fue fácil, pero había otra capacidad de entendimiento entre las partes. Este momento ha confirmado una vez más, que Estados Unidos tiene cuatro enemigos estratégicos: China, que es una potencia nuclear, se hace la loca mientras avanza vertiginosamente; Rusia, otra potencia nuclear poderosísima, que ha dado su apoyo abiertamente a los ayatolas iraníes en la guerra actual e insiste en esclavizar a Ucrania masacrando la población civil; Irán, con su terrible historial de armar a Hezbolá, Hamás y la Yijad Islámica, entre otros grupos, y la amenaza de hacerse con un arma nuclear en medio del pisoteo de miles de cadáveres de opositores, 30 mil de ellos asesinados solamente los días 8 y 9 de enero pasado, según la revista Time; y Corea del Norte, que ya es una potencia nuclear con continuas amenazas desde la década de los 50 del siglo pasado,
Lo de los cambios en Cuba, necesito verlos, tocarlos con la punta de los dedos. Tengo una experiencia periodística profesional de 45 años que me ha enseñado algo importante: los hechos son los que cuentan, los discursos y las consignas no.
—Fundaste y diriges Contacto Magazine, una publicación ahora digital, pero que tuvo en su época una edición impresa. Haznos una historia de la publicación.
Efectivamente, en julio de 1994, salió el primer número de Contacto en Los Ángeles. Durante los primeros cinco años fue solamente cubana. En el verano de 1999 se convirtió en una revista latina con fuerte presencia cubana, y lo hizo con una edición especial histórica que resumía las grandes contribuciones hispanas a Estados Unidos desde los días de la fundación de San Agustín, en lo que hoy es Florida, en 1565, hasta los viajes espaciales del costarricense Franklin Chang Díaz, que se retiró de la NASA con el mayor número de horas fuera de la Tierra en sus siete vuelos espaciales. En esos años cubrimos eventos importantes con la ayuda de Aleida Durán, formidable periodista, como los intentos de destitución de Bill Clinton, la batalla legal y política por el niño cubano Elián González, los ataques terroristas contra Nueva York y Washington, y las guerras de Afganistán e Irak.
Cuba siempre ha estado presente. Hemos hecho entrevistas exclusivas a Guillermo Cabrera Infante, Premio Miguel de Cervantes y el más importante escritor cubano vivo de su tiempo; Jorge Mas Canosa, creador de la Fundación Nacional Cubano Americana, el mayor aparato de cabildeo latinoamericano en Estados Unidos; Huber Matos, figura legendaria de la revolución de 1959, condenado por Fidel Castro a 20 años de prisión; la poetisa María Elena Cruz Varela, hostigada y encarcelada con un trato brutal por exigir democracia y libertad en 1991, dentro de Cuba, entre otras figuras.
—Defines tu revista como un espacio para hacer un periodismo de fondo sobre temas hispanos de Estados Unidos, y sobre conflictos latinoamericanos, estadounidenses e internacionales, además de entrevistas, reportajes, análisis. ¿Cómo logras hacer esta publicación prácticamente solo?
Es importante aclarar que una revista no es un periódico diario que ofrece noticias las 24 horas. Ese principio rige también, por ejemplo, los blogs, los podcasts y los videocasts personales de hoy. Pero sería muy presuntuoso de mi parte decir que la revista, cuya edición impresa duró hasta 2010, ha sido hecha prácticamente solo por mí. A lo largo de estos años y actualmente he contado y cuento con la generosa colaboración de numerosos periodistas profesionales como Aleida Durán.
—El manejo de la información, fruto de las redes sociales, la IA, así como los influencers y generadores de contenido, se ha convertido en un picadillo. Se difunden datos sin fuentes confiables. ¿Crees que el ejercicio indiscriminado de noticias, verdades y medias verdades, está afectando al periodismo serio y tradicional?
Sí, lo está afectando negativamente. Está claro que mucho público no sabe distinguir entre un medio serio y una mamarrachada que algún que otro pícaro publica en las redes sociales, de su cosecha o producido por IA. Por otra parte, la radicalización política que tanto daño está haciendo a Estados Unidos, también tiene su efecto en el periodismo actual. Una encuesta reciente de la firma Gallup señala que sólo el 28% de los estadounidenses confía en los medios de su país. Eso agrega más incertidumbre y desinformación a las que ya existen.
—¿Cómo contener la proliferación de noticias tendenciosas y manipuladas? ¿Crees que debería establecerse normas, o dejar que sea el propio lector el que escoja a dónde ir a informarse?
Hay ciertas normas que ya existen, otras que las mismas redes imponen, casi siempre con un criterio de horror y misterio, porque si fuesen efectivas no veríamos las mamarrachadas de que hablábamos en las principales plataformas, mientras que entrevistas y reportajes valiosos todavía se censuran. En Estados Unidos, la primera enmienda de la Constitución garantiza que hasta los impulsores de la teoría de que la Tierra es plana, tengan derecho a expresarse. Aun así hay algo que impide ciertas locuras de los teóricos de conspiraciones y periodistas deshonestos: las leyes contra la difamación, que se expresa a través de libelos (libel, en inglés), si son escritos, y calumnias (slander, en inglés), si son habladas. Algunas demandas por difamación han sido muy caras. Por ejemplo, mil millones de dólares costó a Alex Jones, fundador del sitio web Infowars, decir que la muerte de niños en la escuela Sandy Hood nunca existió, Por lo menos en este momento es inevitable que el público elija, pero no vendría mal un poco de educación desde la escuela primaria hasta la universidad. En Estados Unidos la libertad está primero.
—Contacto Magazine tiene una fuerte presencia en las redes sociales. En tu labor, ¿qué diferencias hay, si es que las hay, entre informar en la revista y hacerlo en las redes?
En realidad, usamos las redes como trampolines de artículos que ya están en ContactoMagazine.com para su promoción y unos pocos temas breves, sueltos, que no van a la revista, inclusive temas que fueron publicados por otros medios, con todos los créditos para ellos. Para nosotros, es mucho más importante participar en la difusión de las ideas, que en cualquier otra cosa.
—¿Cómo ves el escenario de la Isla en estos momentos y qué podría pasar si se da un cambio de gobierno forzado por Estados Unidos?
No solamente el tiempo se agota. La energía del régimen se agota y la paciencia del pueblo también. Japón y China cada uno en su momento resolvieron de inmediato sus respectivas crisis. En 1945, después de la devastación causada por las dos bombas atómicas y otros muchos bombardeos, Japón se alineó firmemente con Estados Unidos y en poco tiempo se volvió una potencia otra vez. A principios de los 90, China aun sentía los efectos de los 60 millones de muertos que dejó Mao Zedong con su Revolución Cultural y las hambrunas del Gran Salto Adelante. La decisión fue aplicar la economía capitalista. Hoy la economía china ocupa el segundo lugar en el mundo en cuanto a volumen, después de Estados Unidos. Los dirigentes cubanos no saben tomar esas decisiones, o les da un miedo aterrador tomarlas y perder el poco control que todavía tienen.
Estados Unidos podría forzar un arreglo como el de Venezuela, pero Cuba no tiene petróleo, sólo cierta cantidad de níquel y cobalto en manos de la compañía canadiense Sherritt en sociedad con una empresa estatal cubana. Y otro punto a tomar en cuenta: actualmente, el régimen venezolano es el mismo de siempre con su secuela de asesinatos, encarcelamientos injustos y muy pocas ganas de desaparecer. Como todos sabemos, los hechos son los que cuentan, los discursos y las consignas se las lleva el viento. Me alegraría mucho ver a Cuba, Nicaragua y Venezuela, plenamente libres lo antes posible. En realidad son las únicas dictaduras, antinorteamericanas por cierto, que hay en las Américas hoy día. Es una mala idea dejarlas a su libre albedrío, sin consecuencias por sus conductas tan canallescas, entre ellas su participación directa o indirecta en el tráfico de estupefacientes, crimen que ha causado decenas de miles de muertes en todo el mundo, pero especialmente en Estados Unidos.








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