Por José “Chamby” Campos
Con la llegada de febrero y la conclusión de la temporada de Football Americano toda la atención se enfoca en el deporte de las bolas y los strikes.
La expectativa del amante del béisbol comienza con la llegada de los lanzadores y los cátcheres profesionales a los campos de entrenamiento de primavera. La eterna esperanza de que su equipo preferido gane la Serie Mundial.
Sin embargo, aquí en Miami tenemos la dicha de contar con un equipo que no es profesional, pero es extremadamente querido ya que, por años, incluso cuando no existían Los Marlins, nos ha regalado momentos inolvidables.
Me refiero a la novena de pelota de la Universidad de Miami, UM, la cual antes de que las escuadras de Football Americano fueran exitosas, ya colectaba triunfos y fue instrumental en el desarrollo del béisbol universitario.
Si es verdad que los futbolistas del plantel han ganado cinco campeonatos nacionales, los peloteros les pisan los talones con cuatro Series Mundiales Universitarias. Más importante han participado en más certámenes de campeonatos que sus colegas del violento deporte.
Cuando hablamos de béisbol en UM estamos en presencia de un programa que ha tenido el privilegio de haber sido dirigido por magníficos managers y he ahí la gran presión del actual timonel.
El miembro del Salón de la Fama de Grandes Ligas, Jimmy Foxx, fue la primera gran figura en liderar este programa. Su contratación le trajo una gran reputación a la seriedad que la universidad sentía por el deporte.
Le siguió una de las mentes más brillantes que hayan pisado un diamante de béisbol, Ron Fraser. Su rara combinación de promotor de ideas, motivador de jóvenes, gran manager en terreno y amor por el juego; lo convirtieron en “El Mago del Béisbol” que para siempre cambió el arte del béisbol colegial.
Bajo su tutela los Huracanes ganaron sus dos primeras Series Mundiales y en el paso creó una tradición que perdura hasta los días actuales.
Por último, Jim Morris dejó un programa establecido en Georgia Tech convencido de que lo que Fraser había construido aquí se podía elevar a otro plano. Desde su primera temporada, UM se convirtió en sinónimo de Serie Mundial participando en seis de ellas consecutivas, ganando la primera en 1999 y luego más tarde repitiendo en el 2001. Su liderazgo callado y sereno mantuvo a los Huracanes en la cúspide del béisbol colegial.
Ahora le toca a uno de sus pupilos continuar el legado de los anteriores. El cubano-americano nacido en esta ciudad JD Arteaga fue el pitcher más ganador en la época de Morris y más tarde fue su coach de lanzadores.
Joven de mucha paciencia y gran estratega de juego entra en su tercera campaña de director. El año pasado fuimos testigos de cómo bajo su liderazgo el programa volvió a sus momentos de gloria.
Esta temporada se esperan grandes logros por la calidad de jugadores que forman este conjunto. Con la excepción de la primera y segunda base del año pasado, todos los abridores de campos regresan incluyendo su mejor bateador que es el joven Daniel Cuvet, su tercera almohadilla.
Hay que recordar que los Huracanes estuvieron a solo dos innings de haber calificado para la Serie Mundial. En ese partido fueron derrotados por la universidad de Louisville 3-2 en un enfrentamiento donde uno de los dos tenía que perder y desafortunadamente les tocó a los muchachos de JD Arteaga.
Cuvet estará acompañado en el cuadro por el short stop Jake Ogden quien también regresa después de haber tenido una excelente temporada pasada. La segunda base está siendo disputada por Vance Sheehan y el antiguo alumno del colegio Belen Brandon DeGoti quien también pelea por el campo corto. La inicial la defenderá el tampeño Brylan West.
Los jardines serán patrullados por cuatro sólidos veteranos; lo que implica que cuando uno de ellos no esté en la alineación como defensivo probablemente sea el bateador designado.
Al terminar la campaña anterior todo parecía indicar que UM estaría bastante flojo detrás del plato y fue por eso que la decisión de Alex Sosa de abandonar North Carolina State y enlistarse en Coral Gables fue recibida con los brazos abiertos ya que Sosa es un gran receptor. Pero como dicen que las cosas buenas vienen en pareja, UM recibió la sorpresa de que Alonzo Álvarez, uno de los mejores cátcheres de High School en toda la nación, había aceptado la beca que UM le había presentado. Por lo tanto, lo que en el verano pasado se percataba como un problema ahora es un problema, pero para los equipos contrarios.
El cuerpo de lanzadores regresa con el joven A.J. Ciscar a la cabeza. Un derecho con mucho talento y un gran coraje. El resto del elenco cuenta con Nick Roberts quien junto a Frank Menéndez regresan de lesiones, pero se esperan estén listos al final de marzo. Mientras tantos los Huracanes dependerán de Lázaro Collera, Tate DeRias, Michael Taylor y Michael Fernández. Para finalizar los encuentros Arteaga ha designado al veterano derecho Ryan Bilka.
Con este arsenal podemos pronosticar una temporada maravillosa llena de la acción que al aficionado le gusta disfrutar. Les recomiendo que sigan a estos muchachos.
Ya la campaña 2026 comenzó el viernes pasado.
¡Mucha suerte Huracanes!








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