Usulután: la ciudad que se forja en el corazón del oriente salvadoreño

Written by Libre Online

17 de febrero de 2026

Por Carlos Amaya

La historia de Usulután está marcada por el cultivo, el comercio, la biodiversidad en sus manglares y el turismo en sus pueblos. Esto llevó al departamento a ser reconocido durante el siglo XX como “el granero de la República”, título que sintetiza la abundancia agrícola que desde sus haciendas y cantones abastecían al resto del país. 

El apelativo no fue casual, según registros del Ministerios de Agricultura y Ganadería de El Salvador (MAG), Usulután aportó durante décadas cantidades significativos de granos básicos como maíz, arroz, frijol y sorgo, aprovechando recursos como el Río Grande de San Miguel, esteros costeros y tierra fértil para la siembra. 

“Durante la primera mitad del siglo XX, Usulután fue reconocido como el granero de la República porque tenemos tierras muy fértiles y aquí se producía la mayoría de granos básicos que se consumían en el país y se exportaban hacia afuera”, dice en entrevista , Luis Alonso Teos, historiador salvadoreño, profesor de letras y figura relevante en la vida cultural de Usulután.

Usulután cumplió el 6 de febrero 166 años de haber sido fundada como ciudad. Su nombre tiene raíces náhuat-potón, que significa “tierra de los ocelotes (tigres)”, sin embargo, al ser conquistada por los pipiles antes de la época precolombina, una de las poblaciones indígenas con mayor presencia en la zona, fue nombrada “tierra de los pájaros” que hace referencia a la riqueza de biodiversidad y belleza natural que caracterizan a la región.  

Con una población de alrededor de 465.000 habitantes y extensión territorial de 2,130 km², Usulután se ha convertido en el departamento mayor productor de cocos en El Salvador. La Isla el Espíritu Santo ubicada en el distrito de Puerto El Triunfo es uno de los lugares que más cultivan el producto en el país con un estimado de más de 8,000 unidades diarias y 1,400 manzanas cultivadas de esta fruta.

Usulután también alberga localidades de alta producción de café ubicadas en la zona alta de la Sierra Tecapa-Chinameca, donde distritos como Santiago de María, Alegría, Berlín y Tecapán concentran la mayor parte de cafetales del departamento.

Pero Usulután es más que economía, en el imaginario salvadoreño ocupa un lugar simbólico donde convergen sus pueblos mágicos que destacan la mitología salvadoreña, uno de los más conocidos es Alegría, al norte del departamento, lugar donde se encuentra ubicada la laguna que lleva su mismo nombre, bautizada por la poetisa chilena Gabriela Mistral como “la esmeralda de América”, una parada obligatoria que cuenta con aguas color turquesa ubicada en el corazón del volcán Tecapa.

Al otro extremo, en la zona sur del departamento y sureste del pacífico salvadoreño, se encuentra la Bahía de Jiquilísco, rica en paisajes y especies acuáticas y aves, declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera Xiriualtique, declaratoria que busca resguardar la biodiversidad concentrada en el bosque salado más grande del país.

Usulután encontró en Firpo su voz futbolera

Usulután es cuna del Club Deportivo Luis Ángel Firpo, equipo local que representa al departamento en el fútbol nacional. Su nombre es en honor al recordado boxeador argentino Luis Ángel Firpo, quien protagonizó la épica “pelea del siglo”, contra el estadounidense Jack Dempsey.

El Firpo más que un equipo es un elemento de identidad local. El estadio Sergio Torres Rivera, conocido popularmente como “El calero”, ha sido durante décadas un punto de encuentro dónde el fútbol se mezcla con la vida cotidiana. La hinchada pampera se caracteriza por su lealtad incluso en los peores momentos deportivos, aunque eso signifique, por ejemplo, seguir al equipo con más de una década sin un titulo de primera división. 

El equipo, fundado en 1923 en Usulután, es una de las instituciones más históricas y emblemáticas del fútbol salvadoreño. A lo largo de los años, ha representado al oriente del país con una identidad tenaz, convirtiéndose en símbolo deportivo.

El Firpo ha vivido ciclos de gloria y crisis, descensos y retornos, pero su permanencia en la memoria colectiva del fútbol nacional no depende solo de los títulos, sino de su arraigo territorial y social.  

Fue hasta 2025, luego de varias crisis internas, que la gloria volvió al coronarse como campeón del torneo Apertura del fútbol nacional salvadoreño, luego de 12 años de su última victoria. El periodo más exitoso del club fue entre 1988 y 2000 cuando ganaron en siete ocasiones el título de la primera división del fútbol. 

Una historia que se niega al olvido

Los usulutecos se niegan a olvidar su historia, este es el caso del historiador Luis Alonso Teos, que comenzó a desenterrar las memorias de su ciudad natal desde hace 30 años a través de la recopilación de información desde la época precolombina, pero fue durante la pandemia en 2020 que decidió elaborar un escrito que conectara décadas de historia.

Es así como nace “Retazos históricos de mi Usulután”, una revista que, como el describe, trata de dar un valioso aporte histórico frente a la carencia de memoria y escritos que reconstruyan los hechos más importantes de la ciudad. 

“Fui armando fragmento en fragmento, página por página y artículo por artículo la historia de mi querido Usulután, desde sus orígenes precolombino, colonial y poscolonial y los momentos identitarios de mi ciudad”, dijo. 

Ya ha sacado dos ediciones y está en la producción de una tercera publicación en donde ha incluido datos referentes monográficos, origen epistemológico de Usulután, origen precolombino, mapas antiguos de 1779 con el propósito de darle significado a la historia sobre hechos importantes que se fueron perdiendo. 

En el marco de los 166 años de la ciudad, Teos ha preparado una exposición fotográfica “50 fotografías del Usulután del ayer”, que remarca los momentos históricos más importantes de la ciudad, “son imágenes que hablan y dicen mucho de quienes somos”, destaca.

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