Ya comenzaron los imbéciles a decir: “¡Esto no pasaba aquí cuando Fidel vivía!” Eso lo oiremos miles de veces en una Cuba libre.
Y… me obligan a seguir machacando -como los judíos hacen con Hitler-sobre esta hiena rabiosa porque creo necesario que la juventud cubana -allá y aquí- sepan quien verdaderamente fue este monstruo.
Según él “nació en 1926” y hasta eso es dudoso, sus hermanas decían que nació en el año 1927.
Concebido a través del coito tras bambalinas del amo de una finca con la criada, no fue reconocido ni bautizado hasta años después… En ese momento su nombre original era Fidel Hipólito Ruz González.
Pésima actuación en el colegio Belén, los sacerdotes y profesores del plantel fueron los primeros en alertar y dar a la luz pública su terrible y verdadera personalidad.
Hijo de un soldado español que vino a Cuba a luchar contra Maceo, quien hizo una fortuna a través de cientos de fechorías y triquiñuelas hasta moviendo de madrugada las cercas de su finca robando terrenos. Se llamaba Ángel, pero de ángel no tenía un pelo.
En la universidad se las daba de pandillero mientras en realidad les tenía pavor, sobre todo lo aterrorizaba Rolando Masferrer.
Al terminar su carrera de derecho solo trabajó unos meses en un bufete de abogados de La Habana, esa es toda su hoja laboral en su cochina vida. Y lo de “cochina vida” es literal, porque siempre mantuvo su fama de no bañarse la cual le valió ser apodado “bola de Churre”.
Quiso hacer creer en su entorno que era súper inteligente arrancándoles hojas a los libros como prueba de que ya las había memorizado y no las necesitaba más. Las notas las sacaba a punta de pistola.
Durante todo ese tiempo (y mientras estuvo vivo) vivía de las remesas que le enviaba su padre desde Birán. Su esposa Mirta recibía una “botella” del gobierno.
Se postuló infructuosamente varias veces para candidato de varios cargos en la FEU y perdió en todas las elecciones.
Trató de levantar cabeza en la política y fracasó en su intento de ser representante a la cámara sin mayor consecuencia. El líder de la ortodoxia Eddy R. Chibás lo caló perfectamente bien y le dio de lado en todos sus intentos de congraciarse con él. Lo cual demuestra el mito de su carisma.
Se casó y tuvo un hijo con la hermana de un amigo de él batistiano. A los cuales nunca los mantuvo. Al contrario. Adúltero (igual que su padre) quien hasta tuvo una hija ilegítima llamada Alina con Naty Revuelta.
Sus dos falsos actos de valentía: 1) Del ataque al Moncada dijo haberse perdido en el trayecto en una ciudad donde se había criado, y su desembarco en el Granma salió corriendo desaforadamente hasta ser rascado por dos traficantes de marihuana -Crescencio Pérez y Guillermo García Frías- e internado en lo más alto del Pico Turquino a buen recaudo durante el resto de la campaña.
Fulgencio Batista se va, y entonces Hipólito se roba un supuesto “triunfo” el cual debió compartir con muchos otros.
Cortó caña por una hora y se fue, estuvo en Girón después de la batalla y se retrató tirándose de un tanque, se apareció allí después de haber sido aplacados los protestantes del maleconazo… Puros alardes.
Y ahí -ya ustedes conocen la historia- es cuando verdadera hace algo: Destruir un país, ensangrentarlo de una punta a la otra, y esclavizar a un pueblo por generaciones.






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