Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE
Carlos E. Lehder Rivas nació el 7 de septiembre de 1949 en Armenia un pueblo cafetalero situado a 180 km al NO de Bogotá y a 190 km al sur de Medellín.
Su padre el alemán Kurt Wilhelm Lehder (Guillermo) y su madre la colombiana Elena Rivas Gutiérrez, una exreina de belleza de Caldas, se casaron el 25 de mayo de 1944. Tuvieron 4 hijos: Federico, Guillermo, Elizabeth y Carlos Enrique.
Carlos y su hermano Federico empezaron sus estudios elementales en el Colegio San Luis Gonzaga de Bogotá, más tarde los matricularon internos en el Colegio La Salle en Pereira, de donde Carlos se escapó cuando tenía 14 años.
Elena, la mamá presentó en 1959 una demanda de separación contra su marido a quién acusó de trato ultrajante.
La vida de Carlos dejó de estar entre los parámetros considerados normales desde que sus padres se divorciaron en 1961, cuando tenía 11 años.
En febrero de 1965, Elena Rivas envió a su hijo Carlos a vivir Westbury, Long Island. Meses después llegó su hermano Federico y años después llegó Elena.
El primer trabajo de Carlos fue lavar platos en un restaurante. Cuando trabajaba de camarero en el restaurante alemán Carl Hoppl en Long Island conoció a la bellísima cubano-árabe Yemel Nacel (1955-2006) hija de Miguel y de Carlota, que era una estudiante en el City C.
Lehder a los 19 años empezó a vender carros robados hasta que en 1971 fue arrestado en Mineola, Long Island, por posesión de un automóvil robado. Condenado, no se rehabilitó, sino que adquirió nuevos conocimientos para surgir en el mundo del delito. En 1972 lo arrestaron de nuevo por tratar de exportar un carro robado.
Apenas Lehder salió de la cárcel viajó a Colombia y estando en Medellín y luego de conocer al narco Arturo Restrepo Quijano alias Don Arturo, éste se convirtió en su primer mentor, guiándolo hacia el tráfico de cocaína desde Bolivia. Viajaban en camioneta desde Medellín hasta La Paz y luego con la droga escondida regresaban al punto de partida.
Fueron muchos los viajes que hizo, utilizando diversos subterfugios, como el de fotógrafo, para poder despistar a las diferentes autoridades fronterizas (Ecuador, Perú y Bolivia).
Luego arrestado en Miami en 1973, por posesión de marihuana y condenado a 3 años de prisión. Allí conoció al bostoniano George Jung (1942-2021) en el penal de Danbury en Connecticut, donde Lehder aprendió con avidez de varios de otros presos sobre aeronavegación y finanzas, a cambio de clases de español.
Lehder y Jung se hicieron amigos en abril de 1974, cuando los asignaron a la misma celda.
George Jung era un experto en vuelos rasantes de avionetas entre México y EE.UU., con quien se asoció una vez cumplida la pena. El negocio de la marihuana quedó atrás ante el auge y rentabilidad de la cocaína que comenzaron a introducir mediante mulas.
En ese momento, la cocaína llegaba a EE.UU. en pequeñas cantidades a través de mulas, personas que se tragaban la droga o la escondían en sus cuerpos o las llevaban en maletas preparadas. Muchos de estos transportistas de droga terminaban presos, cuando eran descubiertos por las autoridades norteamericanas.
Jung le contó sobre sus actividades en México, cuando traía marihuana y la vendía no solo en California sino también en la costa este. Carlos le habló de lo fácil que sería transportar cocaína en lugar de marihuana, debido al tamaño y volumen de las drogas y que la mejor forma de transportarla era por avioneta.
Carlos Lehder y Yemel Nacel siguieron en contacto mientras él cumplía prisión en Danbury y después, cuando viajó a Colombia deportado. Debo aclarar que en su libro Vida y Muerte del Cartel de Medellín, le dice Melody a Yemel Nacel.
Lehder viajó a Canadá cumpliendo la promesa que le había hecho a su socio George Jung de inundar a EE.UU. de cocaína.
Desde Toronto, el colombiano, de 28 años, llamó a Nacel a Nueva York y ella voló al día siguiente. Yemel Nacel era una preciosa mujer de ojos grandes y baja estatura, nacida en Nueva York, de padres cubanos y de ascendencia árabe, que estaba profundamente enamorada de Lehder.
Se hicieron análisis de sangre y buscaron en una guía telefónica un juez de paz. Unas horas más tarde se casaron en la casa del juez, en la zona de recreación de Mississauga, cerca del Aeropuerto Internacional Pearson, era el 17 de febrero de 1977.
Dos horas más tarde, la feliz pareja se dirigió a Montreal para su luna de miel y George se fue en avión para encargarse de recoger los 50 kilos de cocaína para guardarlos después en Boston.
Después de la boda, Lehder ingresó sin documentos a EE.UU. a través de los bosques de Canadá y su esposa Yemel lo aguardaba al otro lado de la frontera, con su amigo Jung.
Luego viajaron en auto Nacel, Jung y Lehder, desde la frontera canadiense hasta el barrio de Riverside en Nueva York donde vivía la familia política de ella. El principal contacto allí era Humberto Hoyos, a quien le llamaban el Viejo Willy. Hoyos era un traficante de drogas colombiano, contacto local de otros distribuidores de cocaína en la ciudad como Griselda Blanco. Su pareja era una mujer camagüeyana llamada Martha Calderón (1933-2025), la madre de José Calderón quien dice ser primo de Yamel Nacel.
Mirtha Calderón (1952) la hermana de Martha se casó con George Junt en 1977 y se divorciaron en 1984. Ella fue arrestada en 1981 y condenada a 3 años.
La película Blow de 2001 dio a conocer la historia de Mirtha Jung, interpretada por Penélope Cruz, mientras que Johnny Depp interpretó a George Jung. La película dramatizó su relación, su ascenso en el mundo de las drogas y su posterior caída.
Según el testimonio de José, Nacel, Lehder y Jung le pidieron a él $70,000 prestados para pagar un primer envío de cocaína desde Colombia, Willy, su padrastro se los prestó, con el acuerdo de que una parte de la droga era para él y que Lehder se la iba a dar al precio de Colombia, no al precio de EE. UU, relató José.
Durante varios meses Nacel participó en envíos de droga con Lehder y Jung, que llegaron primero a Boston y luego a Cabo San Lucas, en México.
Lehder llegó a enviar a su madre Elena a California y en la maleta llevó 8 kilos de cocaína que se las entregó a Jung que la estaba esperando en un hotel.
En los meses siguientes, idearon un paso de droga a través de Bahamas. “Podemos pasar la noche en Nassau. Puedo usar Bahamas como base y llevar el material a EE.UU. desde allí”, había dicho Lehder.
En esta vía, la cocaína salía de Colombia, recargaban combustible en Bahamas y luego llevaban la droga a Florida.
Lehder y Jung acordaron que Barry Seal (1939-1986, un expiloto de TWA que se convirtió en traficante de drogas en la década de 1980 y que fue reclutado por la CIA para realizar labores de inteligencia), Seal era un conocido de Jung con quien se habían reunido en Toronto, sería el piloto. En los meses siguientes, Yemel se convirtió en una mensajera regular y Jung siguió transportando algunos envíos de droga a Queens, Nueva York, con ganancias de unos $50,000 mensuales.
En la película American Made, Tom Cruise hace el papel de Barry Seal.
La reunión con el piloto Seal en el Holiday Inn del centro de Toronto ocurrió a finales de 1976, donde el piloto le explicó a Lehder las ventajas del tráfico aéreo. En 1977, Barry había llevado 200 kilogramos de cocaína de Colombia a Florida, vía Bahamas.
Para entregar la mercancía, Jung compró frascos de Coffemate de 32 onzas, le quitaba el sello de papel debajo de la tapa, los llenaba con cocaína, un poco menos de un kilo, y luego lo pegaba de nuevo.
En mayo de 1977, un mes después de la boda en Toronto, Jung, Lehder y Nacel se instalaron en Miami. Se hospedaron en un hotel lleno de delincuentes, traficantes de drogas y prostitutas en La Pequeña Habana. Después que se mudaron a Miami Beach, para Jung era cada vez más difícil tratar con la pareja.
Vivieron en el condominio Ocean Pavillion, en el 5601 de la avenida Collins en Miami Beach y Lehder se ponía celoso si la veía demasiado cercana a Jung. Ella buscaba a Jung para hablar de sus problemas amorosos, pero él la rechazaba.
José aseguró que además del altercado por las relaciones de Nacel, hubo otro motivo de separación. “Ella no podía salir embarazada. Él quería tener un hijo, pero ella no pudo. No se sabe por qué, y eso los separó”.
En diciembre de 1977, Carlos Lehder que triunfaba en el negocio de las drogas, deshizo abruptamente su sociedad original con George Jung, haciéndolo su enemigo perpetuo, cuando comenzó a invertir millones de dólares en el proyecto de Cayo Norman, a 80 km al sureste de Nassau, la capital de Bahamas y a solo 112 kilómetros de Miami. Compró este cayo por $190,000 a Charlie Beckwith, un socio del Sea Word de Fort Lauderdale, que además tenía una pista de aterrizaje de 900 metros.
En 1980 o 1981, Lehder viajó a Haití y se divorció de Nacel sin que ella lo supiera. Ella estaba muy triste cuando se enteró, pero él no la dejó desamparada, dijo José Calderón, su primo. El narcotraficante le dejó dinero, un cargamento de droga, un auto y una propiedad.
Durante los años siguientes, según José, Nacel y Lehder mantuvieron la comunicación. Primero ella lo visitó varias veces en Cayo Norman, la isla en Bahamas que Lehder controlaba para los envíos de droga, y luego siguieron hablando por teléfono cuando él regresó a Colombia, en los años previos a su arresto y extradición. José dijo que recibió llamadas de su prima desde Colombia a donde la había llevado Lehder para conocer su país.
Agregó José que Nacel intentó hacer negocios primero en un restaurante y luego en bienes raíces con el dinero que Lehder le había dejado, pero fracasó o fue estafada en todos sus intentos. Tuvo varias parejas y un hijo, pero ninguna relación formal después de su separación de Lehder.
Algunos reportes de prensa de la época indican que Lehder había sido pareja de Dawn Vesco, hija del fugitivo financiero estadounidense Robert Vesco (1935-2007) que después de ser expulsado de Bahamas, en 1978, llegó a Cuba. Fidel Castro declaró: “A nosotros no nos importa lo que hizo en Estados Unidos. No nos importa el dinero que tenga”. En Cuba, Vesco se hacía pasar por un inversionista canadiense de nombre Tom Adams, allí fue acusado de defraudar al sobrino de FC, José Antonio Fraga Castro el hijo de Angela Castro Ruz y hermano de la Dra. Mirsa Fraga Castro. Fue sentenciado a 13 años de cárcel en 1996.
A las 2 de la tarde del miércoles 11 de julio de 1979 se produjo un fuerte tiroteo frente al Crown Liquors en el Dadeland Mall de Kendall en Miami.
Germán Jiménez Panesso, de 37 años, narcotraficante de Medellín,y su guardaespaldas Juan Carlos Hernández, de 22, fueron asesinados. Los detectives sospechaban que el cuñado de Griselda Blanco, Miguel “Paco” Sepúlveda, era el asesino. Sepúlveda fue arrestado en 1983 en Queens, NY.
Ana Griselda Blanco Restrepo (1943-2012) fue una narcotraficante y criminal colombiana que integró la cúpula del Cartel de Medellín y fue pionera del tráfico de cocaína y el crimen en Miami durante las décadas de los 70 y 80, siendo patrocinadora de Pablo Escobar en sus inicios con el narcotráfico, y controlando las redes de distribución en Miami.
Su alias más popular, la Viuda Negra, se debe a que estuvo casada varias veces y fue sospechosa de haber causado las muertes de sus maridos. Fue, asimismo, considerada en su momento como una de las mujeres más ricas del mundo.
Tras operar impunemente durante dos décadas, fue encarcelada en 1985 por el asesinato de dos narcotraficantes cubanos Alfredo y Grizel Lorenzo y del menor Johnny Castro. Griselda fue asesinada en Medellín en 2012.
Pablo Escobar tenía interés de usar Panamá como ruta de tránsito, centro de lavado de dinero y refugio logístico para el Cartel de Medellín. Su relación con Manuel A. Noriega no fue una alianza formal, sino una relación pragmática basada en sobornos, protección y servicios.
Noriega le ofrecía: permitir vuelos y tránsito de droga; protección a los cargamentos; facilidades bancarias para blanqueo y a cambio él recibía, millones de dólares en pagos y comisiones.
Por si acaso se les complicaba la relación con Noriega en Panamá era necesario explorar la posibilidad de recurrir a la Cuba castrista.
En 1981, estando Lehder en Las Bahamas, recibió una invitación para visitar Cuba, a través de una doctora. Dos meses más tarde, ella lo acompañó en su avión desde Colombia a La Habana, donde aterrizaron autorizados por la familia Castro. Lehder no sabía mucho qué querían esos comunistas cubanos.
Los recibieron un grupo de oficiales vestidos de civil, y en una sala de espera estaba el coronel Antonio de la Guardia (Tony) jefe de la empresa CIMEX, agencia de operaciones especiales.
Primeramente, le ofrecieron contratos de langostas cubanas muy baratas, así como ron y tabaco.
Pero a él no le interesaba nada de eso, solamente quería un lugar para aterrizar sus aviones cargados con cocaína.
Cuando entró en materia la propuesta de Tony de la Guardia fue clara: querían a Cuba como trampolín para la droga, porque necesitaban todos los dólares posibles y para ello le ponían a su disposición Cayo Largo de 20 km de largo y a 40 km de Cienfuegos, que tenía una buena pista.
En la fase uno, CIMEX necesitaba recibir $5 millones en efectivo para cubrir los gastos del Gobierno. Lehder tendría las habitaciones necesarias en el segundo piso del hotel para residir allí con sus trabajadores, además, le abrirían la cocina.
Tony le dijo: “no sabemos cuánta cocaína usted traerá, pero mientras más sea, mucho mejor, solo tendríamos que negociar el precio por kilo aterrizado”.
Lehder le dijo al regresar a Medellín hablaría con Pablo Escobar y su primo Gustavo Gaviria. Al llegar fue directo a la oficina de Escobar, allí estaba Gonzalo Rodríguez Gacha (el Mexicano).
Le contó a Pablo y a Gustavo todos los detalles y Escobar se mostró muy escéptico. Él prefería seguir haciendo los viajes a Panamá. Pero Gustavo opinó que era buena idea tener la opción de Cuba porque no sabían cuánto podría durar la conexión con Noriega.
En su oficina de Medellín Lehder recibió el mensaje del coronel de la Guardia con la fecha del próximo viaje. Esta vez llevó a su ayudante Beltrán.
Cuando se reunió con Tony le planteó el traer la mercancía en sus aviones hasta Cayo Largo y de allí pasarla a Caibarién, el coronel no aceptó quiso que fuera bordeando la isla en su avión anfibio hasta acuatizar en Caibarién, pero aquello era imposible porque la autonomía de la nave no lo permitía. Entonces Lehder planteó que él necesitaba hablar directamente con su jefe.
Al otro día lo vino a buscar al hotel y le explicó el protocolo: lo van a requisar hasta los zapatos, totalmente desnudo y solamente eran 4 minutos de entrevista. Al cabo de un rato llegó Raúl Castro, luego de un frío saludo, y sin mencionar directamente el negocio, Castro empezó a contarle los logros de la revolución, (puras mentiras). Disfrute su estadía. Puede retirarse.
El coronel del CIMEX le planteó la posibilidad de llevar la mercancía vía marítima de Cayo Largo a Cienfuegos y de allí a Caibarién por carretera.
Finalmente acordaron que Cuba recibiría $1,000 por cada kilo de cocaína que llegara a Cayo Largo.
Al otro día antes de partir le dijo Tony que Robert Vesco quería verlo, se reunieron media hora.
Pasaron dos semanas y llegó el fax, donde Tony le decía que no aprobaron el traslado terrestre, que le enviara sus pilotos para que entrenaran a sus pilotos cubanos en su avión anfibio y así todo se arreglaba.
Como a Lehder no le gustó la idea, entonces le contestó que se quedaran con el avión anfibio que él se lo regalaba, pero que le avisara cuando llevarían las vacas Holstein exportadas a Colombia.
Gustavo asignó a Ramiro para que Lehder lo entrenara y pudiera viajar a Cuba a reunirse con el coronel. Luego llegó el fax de Cuba con la fecha de llegada del avión de Cubana con las vacas a Medellín.
Llevaron 50 reses, luego de acercarse a los dos pilotos cubanos y saludarlos con la palabra clave “Canela” se los llevó a almorzar. Cuando el avión partió de regreso, Ramiro iba con ellos.
Unos días después Gustavo y Ramiro coordinaron el envío de 60 kilos de coca dentro de dos llantas de avión montadas en su rin en el avión de carga de Cubana que trajo más reses. De esa forma Lehder nunca más se involucró en el envió que lo continuaron Gustavo y seguramente Pablo Escobar.
Lehder expresó que Pablo Escobar puso a Gustavo Gaviria al frente del negocio. En su libro escribió que Gustavo, el Mexicano y él eran los socios que estaban metidos en el primer cargamento de cocaína enviado a Cayo Largo. Su responsabilidad era hacerlo llegar a la Isla.
Lehder agregó que tras el convenio llegaron muchos cargamentos y la operación de tráfico desde Cuba la conducía Gustavo Gavira y de la Guardia era el encargado de llevarla a las Bahamas. Allí él aún tenía contactos oficiales con el Gobierno que seguía siendo cómplice con la condición de que no viviera en la isla. Desde ahí la coca se convertía en dólares en EE.UU., todo con la venia del régimen de Fidel Castro, según la revista colombiana Semana.
A los miembros del Cartel de Medellín se les complicó mucho sus vidas delictivas después que Pablo Escobar mandara a matar al ministro de Justicia de Colombia, Rodrigo Lara Bonilla en 1984.
Tras el asesinato del ministro Lara Bonilla, el Cartel de Medellín buscó refugio en Nicaragua. Lehder ha declarado que Tomás Borge facilitó este refugio y protección al cartel en Managua.
Borge fue señalado como el contacto clave de la dirigencia sandinista.
Lehder mencionó en 2025 que una asistente de Borge lo contactó para asegurar la protección del grupo en el país.
Las revelaciones incluyen detalles sobre cómo el sandinismo permitió el uso de infraestructura nicaragüense para el tráfico de cocaína hacia EE.UU., incluyendo el aeropuerto militar Los Brasiles. Carlos Lehder ha afirmado que Borge recibió personalmente a los capos y que incluso el piloto de la DEA que luego los traicionó, Barry Seal, cargó avionetas con cocaína en Nicaragua bajo la complicidad de las autoridades nicaragüenses vinculadas a Borge.
Estos vínculos con el Cartel de Medellín, dieron lugar en 1989 al juicio a 14 militares cubanos bajo acusaciones de narcotráfico y corrupción, con los que Fidel Castro se desmarcó de la presunta relación de su gobierno con el Cartel de Medellín.
Cuando la DEA arrestó a lancheros cubanos y cubanoamericanos en Miami con cargos de conspiración para distribuir cocaína, varios de ellos cooperaron con la DEA y la Fiscalía de Miami.
Algo muy interesante fue el patético discurso de Raúl Castro por televisión el 14 de junio de 1989 anunciando el arresto del General Arnaldo Ochoa ante un auditorio desconcertado de altos oficiales de las fuerzas armadas. En esa oportunidad, Raúl Castro no dio indicio alguno de que la cuestión del narcotráfico estaba envuelta. Pero unos días después al narcotraficante en Jefe se le ocurrió involucrar al coronel Antonio de la Guardia, al general Arnaldo Ochoa y a una docena más de altos oficiales que según el Miami Herald por años recibieron cargas de cocaína colombiana enviada a Cuba por Pablo Escobar Gaviria y se les acusaba de enviar lanchas desde Cuba hacia La Florida. De esa forma se limpiaron los dos hermanos Castro y salieron de oficiales descontentos (en buen cubano, mataron dos pájaros de un tiro). Cuatro fueron fusilados, entre ellos Ochoa y Antonio de la Guardia, los otros recibieron condenas de 25 y 30 años.
Poco más tarde, en agosto cayó en desgracia el ministro del Interior, José Abrantes.
Radio Martí informó que Norberto Fuentes sabía que en 1980 Fidel Castro decidió suspender las operaciones de tráfico de marihuana cuando el entonces ministro del Interior, Ramiro Valdés, pidió órdenes por escrito del Comandante en Jefe para continuar dichas operaciones.
Fuentes reveló que Castro estuvo envuelto en los tratos con Robert Vesco y con el M-19 de Colombia/Jaime Guillot Lara, casos objeto de grandes jurados en Estados Unidos.
En 1983, Castro planteó a Tony de la Guardia y a otros funcionarios del MININT la necesidad de demostrarle la factibilidad de hacer operaciones de drogas en forma tal que permitiera negar su envolvimiento y le ordenó iniciar los contactos con Pablo Escobar. Paralelo a estas operaciones, hay notas sobre crecientes contactos con los carteles mexicanos para operaciones de gran envergadura en los que la participación de Tony de la Guardia es más tangencial, pero no pueden tener lugar sin el conocimiento y la aprobación de Fidel Castro.
Esta implicación directa de Castro continúa mucho después del fusilamiento de Tony de la Guardia.
El contrabandista Jorge “Gordito” Cabrera, condenado a 19 años, fue capturado en los Cayos de la Florida, en enero de 1996, con 6,000 libras de cocaína y una foto de él con Fidel Castro. Esto alcanzó gran publicidad cuando, durante el escándalo sobre contribuciones ilegales a la campaña del presidente Bill (Vil) Clinton, se descubrió que el Gordito Cabrera había contribuido con $20,000 a dicha campaña y había sido invitado a una fiesta de Navidad en la Casa Blanca, donde se retrató con la Primera Dama, Hillary Clinton y a otra en Miami donde se retrató con el vicepresidente, Al Gore.
Por otra parte, el periodista Andrés Oppenheimer, dijo que las autoridades mexicanas encontraron vínculos del Rey de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes, con el régimen cubano. Éste disfrutaba de una casa de protocolo del gobierno de Cuba durante sus visitas a La Habana, privilegio que cualquiera que sepa cómo se gobierna Cuba sabe es imposible de obtener sin la aprobación del propio Castro. Estas casas eran asignadas personalmente por Fidel Castro y la administración de esas propiedades era una de las funciones de su Jefe de Despacho, el Dr. José M. Miyar Barruecos.
El viernes 18 de enero de 1991, en la prisión de Guanajay el exministro del Interior, José M. Abrantes le confesó al general Patricio de la Guardia, cuyo hermano gemelo Tony fue uno de los fusilados, que él siempre mantuvo a Fidel informado de todas las acciones de su Ministerio relacionadas con el tráfico de drogas. Patricio reaccionó violentamente ante esta evidencia que confirmaba que su hermano había sido ejecutado por cumplir misiones aprobadas por Castro.
Esta indiscreción de Abrantes ocasionó su misteriosa muerte el 21 de enero de 1991, tres días después, a causa de un fallo cardíaco que, en el mejor de lo casos, no fue atendido debidamente por sus carceleros y, en el peor, fue ocasionado deliberadamente por las inyecciones que le daban éstos.
La historia poco conocida de Carlos Lehder muestra otra cara, él fue un pionero que cambió el modo artesanal de exportación de cocaína. De las mulas al avión, según el fiscal que lo acusó en EE.UU., el colombiano representó para el narcotráfico lo que Henry Ford fue para la industria automotriz.
Los estilos de Lehder y Escobar siempre chocaron, “somos el agua y el aceite”, dijo una vez Lehder.
Mientras Pablo se emborrachaba con sus escoltas oyendo música de vallenatos, Lehder recibía en su refugio paradisiaco a Ringo Star y Ronnie Wood de los Rolling Stones. A ambos los puso a cantar para él.
Desde que durante el gobierno de Ronald Reagan y el de Colombia, firmaron el tratado de extradición de los narcotraficantes a los EE.UU. el temor a estar en una cárcel en los EE.UU. para ellos se convirtió en una tremenda tensión.
Preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en los Estados Unidos fue el lema del grupo Los Extraditables en la década de los 80.
Lehder hizo multimillonario a Pablo Escobar y éste terminó entregándolo a la DEA el 4 de febrero de 1987 durante una fiesta en su casa de Guarne a 27 km al este de Medellín, convirtiéndose en el primer narco colombiano extraditado a EE.UU.
Estando en manos de la DEA, fue trasladado desde Colombia a Guantánamo (Cuba) y de allí a Tampa donde lo llevaron a la Corte acusado por el fiscal Robert Merkle, después trasladado a la cárcel de Marion, Illinois.
Su juicio en Jacksonville comenzó en noviembre de 1987 y terminó en mayo 1988 y en esos 7 meses, unos 20 contrabandistas de coca testificaron contra él (por supuesto buscando reducir sus sentencias o no ser encarcelados) George Jung que estaba preso desde 1983 y condenado a 15 años después de declarar contra Lehder fue puesto en libertad. Lehder recibió dos condenas, una a 135 años por introducir cocaína en los EE.UU., y la otra a cadena perpetua por dirigir una empresa criminal.
El famoso narco Carlos utilizó a muchos diferentes pilotos para transportar la cocaína, entre ellos: Barry Kane, Edward Hayes Ward, Andrew Richard Barnes, John Fenley Rubinson, Jack Carlton Reed, Leverett Merrill Francis, Ernest y Gregory Von Eberstein. Casi todos declararon contra él en el juicio.
Fue llevado de nuevo a la penitenciaría de Marion y encerrado en una celda de 4 m x 4m. El 4 de agosto de 1991 comenzó el juicio en Miami, en el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Sur de Florida en el que Manuel Antonio Noriega fue juzgado y declarado culpable de 8 cargos por narcotráfico, crimen organizado y lavado de dinero, esto en parte gracias al testimonio rendido por Carlos Lehder, quien negoció su rebaja de pena a 55 años con el fiscal general William Barr.
El 2 de diciembre de 1993 un comando élite de la policía de Colombia mató a Pablo Escobar.
El 16 de junio de 2020, Lehder fue puesto en libertad después de 33 años y 132 días preso, gracias a sus incontables días como cocinero en las prisiones. Lo enviaron a bordo de un avión comercial, escoltado por dos agentes del servicio de Inmigración hacia Alemania.
En 2024 escribió su primer libro Vida y Muerte del Cartel de Medellín, de 404 páginas.
El 28 de marzo de 2025, Lehder aterrizó en Bogotá en un vuelo proveniente de Frankfurt, Alemania, fue detenido de inmediato mientras se verificaba una posible orden de captura en su contra por fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, tres días después, un juez ordenó su libertad, al considerar que la condena en su contra ya había prescrito.
Cuando confirmó que Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero de 2026 en Caracas, pisaba el famoso Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Lehder, trasladó su memoria a 2018 y pensó en el centro penitenciario de máxima seguridad, donde permaneció durante 2 semanas.
El mismo y escabroso lugar al que unos llaman “el infierno en la tierra” y otros “el planeta negro”.
Brooklyn es una cárcel federal, no una penitenciaría, precisó. Muy concurrida y rutinariamente activa en el barrio de Sunset Park, en el centro de Nueva York. Alberga a 1,300 reclusos, casi todos acusados por narcotráfico y terrorismo. El Chapo Guzmán, miembros de Al Qaeda, Luigi Mangione, el supuesto asesino del presidente de UnitedHealth Group y peligrosos narcos mexicanos han pasado por los pasillos protegidos por barricadas anti-ataques.
Yemel Nacel, en noviembre de 1989, fue condenada a 4 años de prisión, después de haberse declarado culpable de traficar 5 kilos de cocaína hacia EE.UU. En ese momento, tenía 34 años. Su relación con Lehder cumplía ya casi dos décadas. 4 años fue mucho menos que la pena que la prensa había pronosticado para la mujer, que podría ser de 15 años y una multa de $4 millones.
“Realmente lamento cualquier participación que tuve en el negocio de la cocaína. Mi matrimonio con Carlos Lehder no fue lo que parece. Estaba tratando de ser una buena esposa y principalmente me expuso a la mayor parte de lo que ha sucedido”. Le dijo Nacel al juez.
Los hijos de Nacel viven nuevamente en Nueva York, pero ella falleció en 2006.
Carlos Lehder denunció el plan de tráfico de cocaína desde Cuba, cuando aseguró que existió un plan organizado para traficar cocaína desde la Isla hacia Estados Unidos, reviviendo cuestionamientos sobre el papel de actores internacionales en la historia del narcotráfico. Cuba fue el primer narcoestado de América Latina, con Fidel y Raúl Castro desempeñando un papel central en el tráfico de drogas.
Esta no es la primera vez que se señala al régimen cubano por su implicación en el narcotráfico.
John Jairo Velásquez, alias Popeye, uno de los sicarios de Pablo Escobar y autor del libro, El verdadero Pablo, sangre, traición y muerte, también implicó al régimen cubano en estas actividades.
Según Popeye, la relación entre Escobar y los Castro comenzó con la ayuda de Jorge Avendaño, conocido como El Cocodrilo, quien facilitó el encuentro entre Escobar, Fidel y Raúl Castro. En 1993, Raúl Castro fue investigado por narcotráfico por un jurado indagatorio federal de Florida. Este suceso fue documentado en la prensa de la época y tratado en una audiencia del Congreso de Estados Unidos en el 2000. Pese a las evidencias, la investigación fue archivada por la administración de Vil (Bill) Clinton. No fue desmentida fue silenciada.






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