El joven y nuevo alcalde Bryan Calvo aseguró que “Hoy comienza un grande y poderoso capítulo para nuestra ciudad”, luego de juramentar a este cargo en el Milander Park, ante la jueza Carmen Cabarga.
“El liderazgo no es una obligación sino un privilegio”, afirmó Calvo, ante un teatro completamente lleno de personas que no dejaron, en ningún momento, de avivarlo tras hacer anuncios y firmar importantes resoluciones.
“Hialeah es una ciudad de fe, de esperanza y de trabajo”, insistió Calvo, quien se comprometió a resolver en el futuro todos los problemas de los residentes, entre estos, los impuestos altos a la propiedad y el costo del servicio de suministro de agua.
Reiteró en su discurso que tanto Estados Unidos como la ciudad de Hialeah son lugares donde se puede levantar y construir el tradicional sueño americano ya que muchas familias lo han alcanzado con éxito a través de la historia.
“He venido a este cargo a resolver los problemas de los residentes y a la vez impulsar reformas y progresos de forma integrada ya que esto es lo que necesita la ciudad para seguir adelante en el futuro inmediato”, recalcó.
“Vine también a cumplir con un deber y no a hacer un protagonismo”, insistió Calvo, quien al estilo del presidente Trump, se sentó en un escritorio que estaba en el escenario principal y firmó varias resoluciones de lo que será su mandato local.
Una de las resoluciones será eliminar las pensiones para los funcionarios electos mediante un moratorium que instruirá al Departamento de Finanzas y la otra ordenar una auditoría integral de todos los contratos municipales.








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