En la mayoría de los hogares de Miami se vivió con todo el entusiasmo posible la llegada del Año Nuevo y no faltó ni la pólvora, ni los besos, ni los abrazos, ni los buenos deseos para el 2026 y mucho menos una apetitosa cena.
Las calles de la ciudad se inundaron de las luces de los juegos pirotécnicos y muchos habitantes de Miami salieron a la calle para disfrutar de sus agüeros como portar una maleta para que los viajes no falten en el 2026 y comer 12 uvas pidiendo deseos.
“Fue una noche muy buena que disfrutamos en paz y en alegría, y los niños tuvieron la oportunidad de quemar la pólvora con mucho cuidado y luego vino la cena preparada por las abuelas de la casa”, dijo Rosalinda Arias.








0 comentarios